Potosi - Bolivia Martes 15 de Octubre de 2019

¡Sí Kolasuyo lo dijo es verdad!…

Presentación

¡Señorita, se ha perdido mi hijito!, es la frase que las secretarias de Radio Kollasuyo escucharon muchas veces con atención e inmediatamente comunicaron o enviaron a las afligidas madres donde el locutor de turno…

Personas enfermas o víctimas de una tragedia esperaron horas – en compañía de las conductoras de Cambalache – la solidaridad de la gente que “poco a poco” fue llegando en incontables ocasiones…

Información de “primera mano”, respaldada  mediante estudios científicos, para confirmar resultados de procesos electorales municipales, departamentales y nacionales…

Son algunas de las características que marcan la trayectoria de Radiodifusoras Kollasuyo, desde aquel 22 de febrero de 1967 hasta nuestros días.

Valores como la solidaridad, el desprendimiento, la responsabilidad y la honestidad, entre otros, forman parte de la esencia de este medio de comunicación en su vocación de servicio a la población potosina, en especial, a los más necesitados.

El equilibrio, la pluralidad y la búsqueda permanente de la verdad para alcanzar la justicia social, son también parte de la esencia de esta emisora que pretende informar más y mejor a su audiencia.

Estos valores y actitudes constituyen la filosofía de vida de “La Kolla” – como popularmente se la conoce –, que concuerda perfectamente con la misión de los medios de comunicación de informar, orientar, entretener, educar y servir a las personas.

Hoy, a 52 años de haber nacido, el espíritu de Kollasuyo no ha cambiado; pese a los momentos difíciles y delicados que soportó el país, el departamento, la ciudad e incluso internamente, porque “no todo es una taza de leche”.

Por ello, desde el seno mismo de “su y nuestra” radio, nos atrevemos a contarles los momentos más relevantes que vivió Bolivia y Potosí, además de rememorar algunos logros que marcan la historia de la Villa Imperial, así como recordar y conocer a quienes aportaron y aportan para que esta emisora esté plenamente identificada con los intereses de la tierra del Gran Sumaj Orcko.

PARTE I

Historia de una aventura comunicacional

(22/02/1967 – 22/02/2019)

INTRODUCCIÓN OBLIGADA

La ciudad de Potosí – capital del Departamento del mismo nombre –, así como la entonces República de Bolivia, el continente americano y el mundo; hace 52 años vivía inmersa en la denominada “Guerra Fría”.

Guerra Fría inventada por los Estados Unidos y sus aliados de la Europa reconstruida, frente a la hoy desintegrada Unión Soviética y sus satélites. Al finalizar, la Segunda Guerra Mundial.

Ubicando al mundo en dos polos a nivel político, social y económico; es decir, entre “Democracia o Mundo Libre” y el denominado “Socialismo Realista o Marxista”.

Aunque el planeta, cada que el calendario marcaba el 22 de febrero, recordaba el estreno de la Santa Catedral de San Pedro en Roma (Italia) y el nacimiento del prócer norteamericano George Washington, entre otros hechos memorables.

La Bolivia de 1967 vivía una demo – dictadura instaurada el 4 de noviembre de 1964 por dos generales que 24 horas antes del golpe de Estado, juraban fidelidad al presidente Víctor Paz Estenssoro; pero a quien al final lo sacaron del Palacio Quemado.

René Barrientos Ortuño y Alfredo Ovando Candia unieron sus esfuerzos castrenses convocando a todas las siglas políticas existentes en el país para organizar un frente sólido y así enfrentarse al gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), del cual formaban parte.

Con la consigna: “Todos contra el MNR”, las siglas de izquierda, derecha y los moderados unieron sus fuerzas para darle el respaldo popular a los golpistas.

Barrientos y Ovando, cada uno, querían ser el presidente de la Junta Militar que en menos de 48 horas llegaron al poder; pero ninguno quería ser subalterno del otro, por lo que determinaron inventarse el denominado “Cogobierno” de la Revolución Restauradora. Recién en 1965 se legalizó esta figura política.

Para respaldar el Golpe de Estado, Barrientos hizo furibundas declaraciones en contra del maniobrerismo del MNR en 12 años de gobierno; definiéndose asimismo como anticomunista, católico, defensor de la inversión privada y amigo de la democracia “gringa”.

En dos años, intentaron desmantelar todos los objetivos y acciones de la Revolución Nacional y, para ello, usaron la represión política. Primero para librarse de sus aliados del golpe y después de cualquier forma de oposición al modelo, apoyado por la embajada de Estados Unidos en el país.

El golpe de Estado de los “Restauradores” fue diseñado, financiado y ejecutado por la Embajada de los Estados Unidos en Bolivia. Su principal aliado fue René Barrientos Ortuño.

En pocos meses, los golpistas militares quedaron sin aliados y fueron desmantelando “poco a poco” a los sindicatos de todo el país, mediante prebendas, persecución, acusaciones y destierros.

Fue la época de más visitas de obreros y universitarios a los Estados Unidos, invitados por su embajada y muy pocos dirigentes sindicales se resistieron a unas vacaciones pagadas.

Los golpistas utilizaron todo su poder para borrar la presencia del MNR de la sociedad civil y, por ello, con ayuda de la Dirección de Investigación Criminal (DIC) reprimieron a dirigentes, militantes, simpatizantes y hasta sospechosos de pertenecer al partido caído en desgracia.

El sector más politizado por el MNR era el campesinado boliviano y como la Junta Militar contaba con mucho dinero, organizó – con financiamiento de USAID – el llamado “Pacto Militar Campesino”, que resultó ser la base social de la “Revolución Restauradora”.

El Pacto Militar Campesino tuvo vigencia, con modalidades distintas de clientelismo y prebendas, durante casi 20 años, tiempo que duraron las dictaduras de la segunda mitad del pasado siglo XX.

La Junta Militar se apropió del proceso de la Reforma Agraria, entregando títulos de propiedad en todo el país, generando las bases del Pacto Militar Campesino.

La Central Obrera Boliviana (COB) quedó despojada de sus principales dirigentes, al igual que las confederaciones y federaciones sindicales, bajo el sencillo expediente del apresamiento, encarcelamiento, la tortura y deportación.

En reiteradas oportunidades, Barrientos afirmó: “Quienes pretendan dirigir a los trabajadores son comunistas subvencionados. Así no pueden ser dirigentes”.

La disciplina se puso de moda, por ello, su gabinete se reunía desde las seis de la mañana, en la cual participaban militares y algunos civiles, afines por sus ideas anticomunistas y antimovimientistas.

LOS GOLPISTAS SE HICIERON DEMÓCRATAS

Los copresidentes tenían la necesidad de quedarse en el Palacio Quemado para cumplir con su programa, por ello, se pensó convocar a elecciones generales y así darle al “golpe” un “rostro democrático”.

En las reuniones íntimas de sus correligionarios, Barrientos afirmó: “Este es un proceso que va a devolver la dignidad a nuestro país, tiene que durar por lo menos 20 años”.

A mediados de 1966, los golpistas determinaron hacerse “demócratas” y organizaron elecciones generales, en las cuales podían participar casi todas las siglas políticas; menos el MNR.

René Barrientos Ortuño renunció al cogobierno y se habilitó como candidato a la presidencia junto al abogado Luís Adolfo Siles, logrando una masiva votación a su favor gracias al Pacto Miliar Campesino.

El 3 de julio de 1966, haciendo uso del voto universal, ejercitado por el Pacto Militar Campesino, el binomio oficialista se impuso a sus adversarios de “pacotilla” con 680 mil votos en todo el país.

Ya Presidente Constitucional, Barrientos puso de moda los “regalitos presidenciales” y salió tantas veces de viaje en su famoso helicóptero regalado por la Gulf, que lo llamaron, primero desde el gobierno y después desde la débil oposición: “General Viajentos”. Quien entregaba obras, firmaba contratos, hacía donativos de material escolar y deportivo, además destinaba dineros estatales a nuevas obras sociales.

Rebajó salarios a los mineros y trabajadores del país y los congeló con el argumento de salvar de la crisis a la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), a tiempo de reiterar que no debían elegir dirigentes comunistas ni movimientistas.

En este contexto de la Guerra Fría, de Golpes Militares en el continente, de disputas en el mundo socialista, de populismo autoritario pro Estados Unidos y el uso de la vía armada para imponer ideas y esquemas de Gobierno, llegamos al año 1967.

¿CÓMO ERA POTOSÍ HACE 52 AÑOS?

La capital potosina, hace 52 años, tenía una mancha urbana muy pequeña, por ello, estaba rodeada de canchones – ahí habían sembradíos de habas, papas, cebada e, incluso, la hierba silvestre ocupaba grandes extensiones –, donde hoy se alzan modernos barrios.

El edificio más grande de la ciudad era el perteneciente a la Universidad Autónoma Tomás Frías (UATF) y pasando la calle estaba el esqueleto de un edificio que con el correr del tiempo sería el Hospital Obrero número 5 de la Caja Nacional de Salud.

En esos tiempos, el Teatro Cuarto Centenario y a su lado el hotel del mismo nombre, estaban rodeados de un muro de adobe que sólo desapareció cuando se derribó el “muro de la vergüenza” para construir dos plazas.

El templo de San Bernardo estaba rodeado de las oficinas y talleres del llamado Comité de Obras Públicas, abuelo de lo que fue la Corporación Regional de Desarrollo.

La mayoría de la población potosina envidiaba la suerte de los mineros dependientes de la Comibol – porque tenían la llamada pulpería barata – y los varones esperaban acceder a un cargo en la Empresa Unificada del Cerro Rico de Potosí o ser empelado público.

Eran autoridades de Potosí el coronel Julio Pérez Chacón Miranda, en su condición de Prefecto del Departamento y Comandante del Regimiento Pérez III de Infantería; mientras que la Alcaldía estaba a la cabeza del doctor Ricardo Bohórquez Ramírez, nombrado en ese cargo por la Junta Militar de los copresidentes.

No había Policía Departamental con la actual estructura, sino que los golpistas le cambiaron el nombre a Guardia Departamental de Seguridad Pública, la que estaba a cargo del coronel José Parada Suárez, bajo cuya dirección trabajaban la oficina de Tránsito y las flamantes direcciones de Investigación Criminal (DIC) y de Orden Político (DOP). En ellas se estrenaron los detectives bolivianos, más conocidos como “tiras”, porque no eran policías de academia.

En tanto, la actividad cívica que había organizado su primer Comité en 1956, estaba como los sindicatos: semiclandestino o mantenía un silencio singular frente a la realidad.

La UATF era una de las pocas referencias para cuestionar la realidad, no sólo desde la Federación Universitaria Local (FUL), sino también desde su rectorado a cargo del Dr. Abelardo Villalpando Retamozo y de algunos catedráticos.

La Iglesia Católica mantenía un especial silencio, convencido que los golpistas del 4 de noviembre de 1964 habían salvado la fe cristiana, la civilización occidental y acabado con el “diablo comunista”. Era obispo de Potosí don Cleto Loayza.

El cooperativismo minero, como en todo cambio de Gobierno, apoyó al régimen a cambio de concesiones, áreas de trabajo y créditos concedidos por el Banco Minero de Bolivia, que también les compraba sus minerales.

LA COMUNICACIÓN SOCIAL POTOSINA

Hace 52 años, la comunicación social potosina y boliviana sólo contaba con dos especialidades: la impresa y la radiofónica, las que tenían características diferentes, tanto en formatos como en contenidos.

Hacer radio en los años sesenta del pasado siglo XX significaba, en el país, imitar el estilo y los formatos de la radiodifusión argentina, cuyos transmisores permitían sintonizarlos en nuestra ciudad con singular y especial nitidez.

Por ello, las generaciones de la segunda mitad del pasado siglo eran aficionados a los tangos, milongas, zambas, candombe, boleros y vals; además de la música mexicana y la llamada tropical como los mambos, chachachá y, por supuesto, la música gringa.

Los locutores bolivianos pretendían imitar el acento y la entonación de voz de los locutores y locutoras argentinas, gracias a la presencia de trabajadores de radios argentinas, que habían sido exiliados por el peronismo o quienes migraron voluntariamente al país.

También se imitaba el formato de la publicidad argentina, los programas en vivo; desde auditorios muy bien equipados y con animadores de fama continental.

El quehacer noticioso era complementario a toda la programación radial, en la cual, el entretenimiento y la música tenían un lugar preponderante, así como esa especialidad cubana que se extendió por el continente: los radioteatros.

Las noticias no eran importantes; salvo los desastres naturales, los accidentes, las guerras y los escándalos políticos y sociales.

Como herencia del pasado movimientista, en las emisoras potosinas se mantenía la cadena radial, la lectura de comunicados, algunas opiniones y la publicidad.

Por la cadena que se emitía desde la Dirección Departamental de Difusión y Prensa que funcionaba en la Prefectura, los contenidos noticiosos eran similares, repetitivos y hasta monótonos.

La especialidad de la prensa deportiva fue la que desde sus inicios contó con muchos oyentes y las transmisiones en vivo lograban audiencias mayúsculas.

Radio Indoamérica, Potosí, Electra, Sumaj Orcko y Liberación pugnaban, entre sí, por llenar sus auditorios de espectadores los fines de semana para sus programas en vivo, donde los concursos, la actuación de músicos, cantantes y grupos de baile se combinaban con números humorísticos y entrevistas a personalidades.

La música boliviana era el relleno para los grandes cantantes y músicos que con repertorios internacionales gustaban a los espectadores.

La mayoría de los comentarios radiales estaban dedicados a temas culturales, literarios, artísticos y muy poco a los sociales, políticos y económico financieros.

También se solicitaba espacios para difundir homenajes, horas cívicas, distinciones, evocaciones históricas, posesión de directorios y otros en que la población era la principal protagonista. Se los difundía desde los estudios centrales de las emisoras porque no había tecnología para transmisiones remotas.

Todas las emisoras debían contar con líneas de sonido que estaban instaladas por las calles potosinas para enlazar los estudios con las plantas de transmisión que se encontraban en las afueras de la ciudad, especialmente al este de la urbe, es decir, en la parte alta.

Era suficiente introducir un alfiler a la línea de sonido para anular las emisiones de las radios potosinas – que sufrieron estos sabotajes en reiteradas oportunidades – o poner a funcionar una bobina y generar interferencia que hacía inaudibles los mejores programas. El robo de cable de sonido era otra de las formas de silenciar las radios, así como la toma física de estas.

La publicidad radiofónica estaba financiada por los talleres artesanales, las agencias regionales de las importadoras y casas comerciales, para ofrecer productos de importación, manufacturas, servicios y mano de obra calificada, así como también alimentos.

Las leches en polvo o evaporadas, los chocolates en polvo, los analgésicos, los refrescos con gas, las bebidas alcohólicas, máquinas y herramientas, electrodomésticos, tocadiscos, receptores radiales y avisos profesionales formaban parte de las famosas tandas de cada media hora o una hora.

La publicidad estatal era muy poca, salvo en etapa de elecciones; pero ninguna autoridad hacía publicidad – propaganda – sobre sus funciones, por la vigencia de las normas administrativas. Los comunicados oficiales, los edictos y notificaciones completaban el rubro de los avisos radiales.

Los primeros libretistas fueron, en esos años, los redactores de los jingles comerciales que usaban el modelo argentino de manera casi imitativa. Las grabaciones con eco eran todo un lujo debido al costo de contar con un equipo importado, ya sea europeo (Phillips), americano (Ampex) o japonés (la famosa 777 de Sony). Hansa Limitada las vendía a crédito o al contado a precios elevados.

Los sistemas de grabación habían pasado de los que usaban carretes de alambres a las famosas cintas, cuyos aparatos debían utilizar más de seis pilas secas de importación como las Rayobac, de corta duración y precio elevado.

Los primeros reporteros radiales debían leva un pesado y voluminoso equipo de grabación, con un gran micrófono unido al cable de sonido y otro cable para enchufar el aparato en las oficinas públicas. Por el uso de estas grabadoras surgió el nombre de “colgandijos” a quienes debían registrar las voces de los entrevistados.

La mayoría de los reporteros utilizaban libretas para recoger la información o confiaban en la memoria para hacer su trabajo en los estudios de las emisoras, donde metían un singular ruido con el teclado de sus máquinas de escribir, tan de moda.

Los teléfonos fijos de la primera central municipal que funcionaba en la esquina de las calles Tarija y Chuquisaca, eran objetos de uso casi exclusivo de los propietarios o directores de las radioemisoras y sólo en casos de emergencia.

Nadie hacía entrevistas por teléfono, salvo que tengan un enlace especial con las consolas que eran grandes y funcionaban con lámparas.

Lo mismo ocurría con los transmisores que eran importados o ensamblados en el país por muy pocos expertos que no enseñaban su técnica y habilidades, fácilmente.

Esos transmisores, cuyas válvulas o lámparas consumían grandes cantidades de energía eléctrica, obligaban a que las emisiones radiales sean fragmentadas por horas durante el día. Había que instalar las tres etapas de un transmisor sobre zócalos de cemento y dotar de ventiladoras a los ambientes de las plantas para evitar el deterioro de las lámparas por el calentamiento.

Las antenas de las emisoras eran horizontales y estaban tendidas en los terrenos donde se habían instalado los transmisores. Además, se colgaban las antenas de torres, generalmente, de madera o postes de metal. Había que dotar a cada poste de antena de rompevientos, de tal manera que no haya variaciones en las emisiones  diarias.

En resumen, hacer radio era más una tarea de aficionados que debían improvisar soluciones, a cada rato, si querían que sus emisiones sean nítidas y del agrado de su cambiante audiencia.

Todos los insumos para la radiodifusión potosina o nacional eran importados, por lo tanto era una actividad bastante costosa. Había que ser millonario o empresario de otras actividades para sostener el funcionamiento de una emisora de radio en los años sesenta del siglo pasado.

En ese entorno surgió la iniciativa de cuatro ciudadanos del sur del país para darle a Potosí una nueva emisora de radio con diferentes contenidos, atractivos y con una programación diferente a la tradicional.

Por primera vez en 52 años de labor continua, les ofrecemos la fascinante historia de nuestra casa radial: Radiodifusoras Kollasuyo, “La Potencia Informativa del Tercer Milenio”.

LOS AÑOS FUNDACIONALES DE SU PERSONALIDAD (1967 – 1977)

Cuando la provocación era en el momento propicio, a don Wilson Mendieta Pacheco le florecía en el rostro una sonrisa picarona y narraba como llegó a Potosí y los motivos de su largo periplo por caminos de tierra desde su natal Tarija hasta nuestra capital.

“Pensar que llegué soltero y ahora tengo una familia bien potosina” afirmaba, a veces, fumando un cigarrillo o simplemente moviendo el cuello de su camisa, que desde siempre le molestaba. Era un tic involuntario y al mismo tiempo de distracción de una persona poco acostumbrada a usar cuello almidonado para lucir una corbata.

Se le suavizaba la voz – mucho más de lo normal – y casi susurrando contaba que en Bermejo ya no había futuro para hacer radio, luego del golpe militar del 4 de noviembre de 1964.

Nunca ocultó ni disimuló su militancia en las filas del MNR, ya que no sólo fue parlamentario por el Chaco tarijeño, sino también concejal municipal de nuestra ciudad en las listas rosadas de su partido, en diferentes épocas de su vida.

Maestro rural, se hizo periodista en Madrid – España y tenía por vocación escribir cuentos y libretos radiales. Ese era don Wilson Mendieta Pacheco, cuando llegó a la Villa Imperial en los primeros meses del año 1966.

HISTORIA OLOR A CEBOLLAS Y UN TRANSMISOR DE RADIO

En Bermejo, ciudad del Chaco tarijeño, Nelson Aguirre Vaca y Wilson Mendieta Pacheco unieron capital y habilidad para instalar una emisora a principios de los años 60.

Aguirre Vaca puso el capital, Mendieta Pacheco la técnica y la “muñeca rosada” para lograr la licencia que tenía como lema: “La Voz del Petróleo”, tal como contaba – entre suspiros – don Wilson.

La actividad de Radio Bermejo se vino abajo con el golpe de Estado de Barrientos – Ovando  se tuvo que suspender las transmisiones para no ser tildada como de propiedad del perseguido y fuera de la ley: MNR.

Los golpistas no revisaban antecedentes ni documentos, sólo acusaban, denunciaban y perseguían.

Por ello, los socios determinaron desarmar equipos, pagar cuentas y buscar otros “pagos” para continuar su labor de comunicadores sociales.

Así fue que por decisión de los socios, le correspondió a Wilson Mendieta la tarea más difícil: trasladar los equipos desde Bermejo, pasando por Tarija, hasta llegar a las alturas de Potosí.

En esos años del siglo pasado, la mayoría de los caminos del país eran sólo ripiados, por tanto, transitar por ellos era una verdadera aventura existencial.

Con paciencia tarijeña, don Wilson encontró un camión que venía hasta Potosí con la carrocería cargada de cebollas. Mientras que el conductor aceptó trasladar el transmisor, sin compromiso alguno, hasta la ciudad del Coloso de Plata.

don Wilson recordaba de ese viaje: el intenso olor de las cebollas, el dolor de sus brazos por sujetar el transmisor en cada barquinazo del camión y la compañía de una maestra argentina de historia, que le hizo ameno el viaje contando pajes de su especialidad.

Perfumado por las cebollas, con los brazos adoloridos, cubierto de polvo del camino y con más conocimientos históricos llegó a nuestra ciudad el futuro fundador de Radio Kollasuyo, luego de un agitado viaje de más de 24 horas.

DOS POTOSINOS Y DOS TARIJEÑOS CON UN SOLO SUEÑO

En las confidencias de Mendieta Pacheco había grandes lagunas que nunca las aclaró. Por ello, no hay muchos detalles en las entrevistas grabadas sobre como dos potosinos y dos tarijeños tuvieron un solo sueño: darle a Potosí una nueva emisora, con personalidad propia.

Nicanor Bravo Corella y Florencio Doria Medina Harrisson; el primero, abogado, distribuidor y corresponsal del matutino paceño Presencia y el segundo, técnico especializado en Chile en centrales telefónicas; se encontraron con los tarijeños Nelson Aguirre Vaca, empresario y Wilson Mendieta Pacheco, maestro y periodista.

Los cuatro socios, todos fervientes católicos, acordaron hacer radio en Potosí cumpliendo todas las normas legales en vigencia, por lo que iniciaron las gestiones ante el Gobierno de la época para contar con la licencia correspondiente. La cual fue otorgada un 8 de febrero de 1967.

La autorización para la nueva emisora potosina fue concedida sin muchas observaciones ni burocratismos por el Gobierno de la época y sus autoridades en radiodifusión.

De manera paralela, el técnico, el técnico Florencio Doria Medina ejecutó la difícil y fascinante tarea de convertir el viejo transmisor de Radio Bermejo en uno nuevo y con características propias, además de fabricar la primera consola y completar el equipamiento de micrófonos y otros accesorios.

La licencia autorizaba a Radiodifusoras Kollasuyo utilizar la frecuencia de 930 kilociclos de onda media y con posibilidades de tener onda corta.

Con la licencia en la mano, se presionó a la parte técnica para la instalación de los equipos. Se hicieron las emisiones de prueba desde los que serían sus primeros estudios, en el domicilio particular del Dr. Nicanor Bravo Corella, ubicado en calle Chuquisaca 833, casi equina Porco. La numeración aún se mantiene; aunque oxidada por los más de 50 años de vida.

Ahí, en tres ambientes amplios se instalaron, en el primero: la cabina de locución y la parte técnica – consola a perillas, dos platos picaps y dos micrófonos RCA Víctor –; mientras que el segundo fue destinado a la Dirección y Secretaría con armarios que guardaban diccionarios y libros de cultura general, por una parte y por otra, los discos de vinilo de 33 y 45 revoluciones por minuto (r.p.m.).

Y el tercer ambiente fue dispuesto para el salón auditorio – con puerta hacia la calle – contando con las mínimas comodidades para los locutores, animadores, artistas y público asistente a los programas en vivo que fueron generándose “semana tras semana” para promocionar a diferentes grupos musicales y presentar a artistas destacadas como Zulma Yugar, por ejemplo.

Pero además, los cofundadores se enfrascaron de lleno en el armado del equipo de transmisión en el interior del atrio del templo de San Cristóbal (zona alta de la ciudad), lugar donde se colocó una antena de 45 metros de largo, de forma horizontal, tensada a dos postes de 50 m. de alto, cada uno.

También se construyó una cabina de adobe y ladrillo para ubicar el transmisor a lámparas, construido por Doria Medina.

Todo el dinero de los cuatro socios y sus familias se usaron para equipar la nueva emisora potosina; mientras se hacían las emisiones de prueba, difundiendo sólo música y “entre disco y disco” los primeros arpegios de la composición del afamado Mauro Núñez, titulado: “El Nacimiento del Charango”.

Esos primeros arpegios de “El Nacimiento del Charango” fueron la primera característica del RK 93, Radiodifusoras Kollasuyo, la más famosa y querida de sus múltiples características en sus 52 años de labor comunicacional.

En ese lejano año 67, fue Nicolás Bravo Corella quién tuvo la iniciativa de que la nueva emisora lleve el nombre de uno de los cuatro suyos del antiguo imperio del Tahuantinsuyo y por ese motivo, se la bautizó como “Kollasuyo”.

Y LLEGÓ EL 22 DE FEBRERO DE 1967

No sólo los cuatro fundadores de Kollasuyo, sino los primeros trabajadores recuerdan como si fuera hoy el 22 de febrero de 1967, cuando a las 7:00 de la mañana se dieron por iniciadas las labores comunicacionales de la nueva emisora.

Antonio Gonzáles Bustillos, recién llegado a nuestra ciudad desde Cochabamba, junto a Florencio Doria Medina fueron los encargados de energizar la planta transmisora de Kollasuyo.

“Yo tenía que trabajar en la parte técnica”, recuerda Gonzáles – hoy director de Radio Rebelde –, cuando cuenta su paso por Kollasuyo; pero resalta que don Wilson Mendieta cambió su destino para asignarle labores de índole periodística.

“Con la autorización de mi abuelita debía madrugar para energizar la planta transmisora, llegar a los estudios y dirigir un programa musical: Minero Tú Siempre Primero, luego iba a desayunar y volvía al trabajo”, recuerda Gonzáles, que guarda entre sus recuerdos la primera fotografía del personal de Kollasuyo.

Muchos de los propietarios y trabajadores de las radios potosinas no le auguraron mucha vida y menos buenos negocios a la nueva emisora, especialmente, cuando se enteraron que contaba con salón auditorio, en esos años, la garantía de una buena audiencia y buenos ingresos.

Lo cierto es que los cuatro socios de Kollasuyo se habían gastado hasta el último centavo en los trámites legales, en la instalación de equipos, compra de muebles y enseres; por lo que contar con salón auditorio no sólo resultaba una ilusión, sino una fantasía.

LA NECESIDAD ES MADRE DE LA INVENTIVA

Ante la falta de recursos, los socios se exprimieron los sesos para dotarle personalidad a su empresa radial, sin necesidad de realizar más gastos y ahí surgió la iniciativa de Wilson Mendieta. Luego de intercambiar ideas, fue designado como director de Prensa; mientras que Nicanor Bravo Corella asumió la Dirección General.

A su vez, Florencio Doria Medina ocupó la Dirección Técnica y Nelson Aguirre Vaca la Administración.

Luego de la organización interna, comenzó a definirse la programación radial, es así que, cada día, las emisiones radiales comenzaban con la marcha militar: “Los Laureles”, grabada en disco de vinilo por la banda de música del Ejército Nacional.

Por lo general, se trabajaba en tres periodos de tiempo, el primero de 06:00 a 10:00 de la mañana; el segundo de 11:00 a 15:00 y el tercero de 19:00 a 23:00 horas.

En el recuerdo imperecedero está que el primer programa emitido por Kollasuyo fue “Minero Tú Siempre Primero” a cargo del profesor Luís Oroz, luego se difundía (7:30 horas) la relación de noticias y a las 8:00 era el turno de “Chicocos a la Escuela”, con libretos preparados por Wilson Mendieta.

Desde entonces, el informativo de esta casa radial empezó a ganar fuerza a través del “Noticiero RK 93” que salía al aire a las 12:30 horas.

Asimismo, se ofrecían noticias nacionales e internacionales a cada hora en punto de la mañana, la tarde y la noche, recuerda el desaparecido Walter Zabala.

En ese sentido, los cuatro socios, en poco tiempo, lograron prestarse máquinas de escribir portátiles, pequeñas mesas y sillas y compraron papel para organizar el primer Departamento de Prensa.

Don Wilson Mendieta Pacheco acordó poner en vigencia la redacción propia de todos los hechos, acontecimientos y sucesos de nuestra ciudad, para que todos los medios días se emita lo que se vino a llamar el Central de Kollasuyo.

Hasta ese entonces, las noticias sólo eran complemento en la labor diaria de las emisoras potosinas; pero en Kollasuyo se puso en vigencia el radio periodismo que era cotidiano en radios del continente y del viejo mundo.

Así se puso en vigencia la afirmación que: “para trabajar en Kollasuyo había que saber escribir”.

Sí no había dinero para equipar un salón auditorio, tampoco había para grabadoras; por lo que las noticias difundidas no tenían acompañamiento de testimonios grabados.

Augusto Tórrez y Carlos Ibieta fueron los primeros relatores y lectores del Informativo Central de Kollasuyo, en base al material elaborado por los primeros redactores y reporteros.

No más de 30 líneas a renglón saltado, debía ser el texto de cada una de las noticias y para facilitar su lectura, los relatores no debían dar la vuelta a cada página, además que no era correcto cortar las palabras al final de cada renglón; por lo que los “dientes de tiburón” se puso de moda en el margen derecho.

Era un singular departamento de prensa, porque al mismo tiempo de cumplir con su labor de redactores – reporteros, debían asistir a las clases que les impartía don Wilson Mendieta Pacheco.

Antonio Gonzáles Bustillos y Armando Olmos Bullaín fueron los primeros reporteros de Radiodifusoras Kollasuyo.

El formato del RK93, para su tiempo, era novedoso porque comenzaba con el santoral del día como buenos católicos, un refrán para cada día, el editorial y las noticias.

Los primeros años de ese formato le dieron credibilidad al quehacer noticioso de la nueva radio, fijándole su personalidad en 52 años como la más informativa y confiable de las emisoras potosinas.

EL PRIMER EQUIPO

Según datos de Zavala, el primer equipo de trabajadores de Radio Kollasuyo estaba compuesto por Augusto Tórrez y Carlos Ibieta como locutores informativistas.

Reportero era Antonio Gonzáles Bustillos.

Locutoras comerciales y de programas recreativos: Alicia Salamanca, Norah Urioste y Gladys Rivero.

Locutor de música clásica: Carlos Doria Medina.

Periodista deportivo: José Toro Pacheco.

Operadores y técnicos: Adhemar Rivera, Carlos Morales y Eber Baptisa.

Conductor de “Despeñaderos del Habla” y corrector de libretos: Carlos Mercado.

Asesor de programas de concurso: Dhery Prieto Melgarejo.

Pero el tiempo pasa inexorablemente y ya son 52 años que el Departamento de Prensa de Kollasuyo, aun superando todo contratiempo, ha mantenido su lugar de elaborar noticias, crónicas, reportajes y entrevistas, con la solvencia de siempre.

Al mismo tiempo de elaborar noticias propias, en Kollasuyo, todos los programas que se emitían debían tener libretos para que la calidad de las emisiones sea de primer nivel.

Una de las primeras grabadoras de reportero fue estrenada por Antonio Gonzáles para grabar en directo un espacio en vivo para el Central de Kollasuyo, denominado: “Noticias desde la esquina de la plaza 10 de Noviembre”. Para ello, Gonzáles debía pararse en una esquina de la plaza principal y grabar todo lo que veía.

El lema o consigna para el Departamento de Prensa, creado por Wilson Mendieta Pacheco fue: “DARLE ALMA A LAS NOTICIAS, PARA QUE LA NOTICIA SEA EL ALMA DE KOLLASUYO”. Esa herencia se mantiene hasta el día de hoy.

Para garantizar la buena redacción de noticias y libretos se contrató al profesor Carlos Mercado Calderón como corrector de originales; quien al mismo tiempo daba vida a un micro espacio titulado: “Despeñaderos del Habla” de notable sintonía e impacto.

Gracias a las habilidades de don Florencio Doria Medina, en poco tiempo, los teléfonos se convirtieron en herramientas de primera calidad para hacer consultas a las autoridades, elaborar noticias y realizar entrevistas en directo desde los estudios centrales.

También con la línea telefónica fue posible realizar las transmisiones remotas desde diferentes zonas de la ciudad para el programa en vivo: “Mi barrio es el mejor”, con la participación de Arturo Murillo.

Ese espacio era aprovechado por los vecinos para dar a conocer sus inquietudes con el objetivo de mejorar sus plazas y calles, además de realizar sus reclamos a las autoridades buscando una mejor urbanización, atención a los servicios de alumbrado eléctrico y alcantarillado, entre otras demandas.

El programa se difundía los sábados a partir de las 20 horas y llegó a convertirse en una especie de verbena porque participaban cantantes y músicos, también se proclamaba a la “Reina del Barrio” y se llegaba a conocer el origen del nombre de las zonas, especialmente las que eran singlares.

Es preciso destacar, de igual forma, que gracias a don Florencio Doria Medina, Kollasuyo hizo las primeras transmisiones de la misa dominical desde el templo de San Francisco. Tradición que se mantiene hasta hoy.

A medida que pasaba el tiempo se fue afianzando la empresa comunicacional de Kollasuyo, su economía, así como su personalidad programática mejoró notablemente; permitiendo su equipamiento, de tal manera que se hizo realidad hasta los programas en vivo desde su propio auditorio ubicado en la calle Chuquisaca.

Los cuatro socios fundadores no dejaron sus ocupaciones particulares – al margen de dedicarse a la radio –; salvo Wilson Mendieta Pacheco que le dedicó alma y vida a Kollasuyo; aunque pronto cayó en la tentación de la función pública y se convirtió en funcionario de la UATF en la oficina de Extensión Universitaria.

Al mismo tiempo, fue organizando junto a gráficos potosinos, empresarios, comerciantes e intelectuales una nueva aventura comunicacional para imprimir un periódico potosino: El Siglo, que pronto se hizo realidad.

En los primeros 10 años de Kollasuyo, cumplieron labores en la radio, varios profesionales, técnicos, locutores y administrativos como: Antonio Gonzáles, Armando Olmos, Augusto Tórrez, Carlos Ibieta, Walter Zabala, Carlos Morales, Rodolfo Escalante, Gary Valencia, Carlos Mercado, Norah Urioste, Gladis Rivero, Dhery Prieto, Mario Ugarte, Alicia Salamanca, Óscar Gutiérrez, Pánfilo Oros, Marcial Valdivieso, Freddy Vidovic y Esteban Quispe.

Muchos potosinos hicieron sus primeras armas en la nueva emisora y otros cimentaron su vocación como Ángel Moscoso Meléndez, que luego de su paso por Radio Potosí, cumplió labores de operador y locutor; mientras que Edgar Vidaurre llegó a Kollasuyo después de ser reportero en Radio Universidad.

El humor potosino se cultivó en Kollasuyo desde sus primeros años, mediante un programa denominado “Los Curacas”, a cargo de Max Vera y Modesto Rojas, que combinaban hábilmente el quechua y el español para hacer humor.

Radiodifusoras Kollasuyo, en 10 años se doto de personalidad propia, patrimonio y prestigio; pero menos de casa propia y enfrento la vida con otra dictadura militar en el poder.

LA CRISIS EXISTENCIAL DE KOLLASUYO (1977 – 1987)

A principios de los años setenta del siglo pasado, otra dictadura militar estaba en el Palacio Quemado, a la cabeza de Hugo Banzer Suárez, que con el apoyo del MNR y la Falange Socialista Boliviana (FSB) se hizo del poder.

Este golpe tuvo una característica especial, al lograr que dos enemigos políticos se unieran en un pacto político golpista para llegar al gobierno desde tres ciudades diferentes.

Santa Cruz, Cochabamba y La Paz fueron las primeras ciudades golpistas con tres líderes diferentes para que luego de unos cuantos días de pugnas internas se acepte el liderazgo de Banzer Suárez, que permitió el retorno del jefe del MNR, por entonces exiliado en Perú y Venezuela.

El gabinete fue cívico militar, con ministros del MNR, FSB y las Fuerzas Armadas.

Los enemigos principales fueron los sindicatos y los partidos políticos no afines a la Junta Militar, que sufrieron una sañuda persecución. Se cerraron las universidades públicas, se tomaron las minas y sólo los militares del Pacto Militar Campesino continuaron en el Gobierno.

En esa época, Radiodifusoras Kollasuyo tuvo su primera crisis como empresa comunicacional porque sus socios fundadores, dedicados a diferentes actividades, optaron por dejar la ciudad, vendiendo sus acciones o nombrando representantes.

Un ejemplo, Mendieta Pacheco, más empeñado en atender sus obligaciones como director de El Siglo, junto a su trabajo en la Universidad, se fue alejando “poco a poco” de Kollasuyo.

La parte técnica fue descuidada porque no había reinversiones y los estudios tuvieron que cambiar de domicilio, una vez más a casa alquilada en la calle Cobija, cuyo propietario cobraba alquileres y al mismo tiempo recibía dividendos.

Los socios fundadores fueron vendiendo sus acciones “poco a poco”, fraccionando mucho más el capital social, permitiendo que muchos trabajadores de la radio y terceras personas se hicieran propietarios.

De esa forma, Freddy Vidovic Ayala, Carlos Mercado Calderón, Mario Ugarte Ramos, Adrián Montoya Laura, los hijos de Florencio Doria Medina y los hermanos Ángel y Epifanio Moscoso llegaron a ser los nuevos propietarios de Kollasuyo.

Este grupo de personas cambio los primitivos equipos por otros más modernos y potentes para continuar la labor comunicacional, además se mejoró notablemente el equipamiento de los estudios centrales.

El Departamento de Prensa que contaba con máquinas de escribir marca Olimpia de fabricación alemana, pasó a contar con grabadoras a casette, dejando en el olvido las grabadoras a cinta.

La sala de grabación fue equipada y hasta la discoteca fue creciendo, al igual que el personal fue incrementado por decisión de los propietarios y para defender sus intereses económicos crearon la dirección y administración alternas.

Es así que cada grupo de socios tenía su propio personal administrativo, planta de locutores, reactores de prensa, técnicos, operadores y apoyo. Las pugnas internas afloraron “poco a poco” desde la junta de socios hacia los trabajadores y en cada rotación “vestían  desvestían” a la emisora.

Una fórmula matemáticamente aceptada del 33,33 por ciento de acciones, ponía límite a las responsabilidades y derechos de los socios propietarios.

Como resultado, las inversiones para mejorar el patrimonio de la emisora casi llegaron a cero y las consecuencias de estas actitudes fueron el deterioro de los equipos y la infraestructura, así como la cohesión interna de Kollasuyo, manteniendo “a toda costa” su liderazgo informativo; aún con baja calidad de la señal electromagnética.

Los nuevos socios, siguiendo el ejemplo de El Siglo, emprendieron nuevas iniciativas comunicacionales, en base de las ganancias obtenidas en Kollasuyo, a la cual dejaron languidecerla.

Por ello, aparecieron Radio Galaxia, Canal 6 y Radio Imperial, llevándose al mejor personal de Kollasuyo para intenta repetir la experiencia comunicacional nacida el 22 de febrero de 1967.

A cada quien su mérito se afirma; pero a riesgo de convertirse en vituperio, ninguno de los nuevos emprendimientos comunicacionales fue capaz de repetir o mejorar la personalidad radial de Kollasuyo.

En este periodo, varios – antiguos y experimentados – trabajadores de la radiodifusión se fueron alejando de Kollasuyo para dar paso a la presencia de otro personal como: Mario Mamani Morales, Herbert Molina, Guido Romay, José Toro Pacheco, Jorge Vidaurre, José Toro Montoya, Patricia Soliz, Carlos Mercado (hijo), Gonzalo Calderón Ríos, Freddy Peñaranda, Antonio Pinto, Edmundo Balderrama, Gualberto Medrano Caballero, Arturo Murillo y Omar Velasco.

Hasta que un 1 de julio de 1987 se pone fin a la dirección alterna de la radio y el patrimonio queda en manos de sólo dos propietarios: los hermanos Ángel y Epifanio Moscoso Meléndez, colaborados por su hermano mayor, el profesor y poeta Óscar Moscoso Meléndez, quien había iniciado su labor comunicacional en Radio Sumac Orcko en los años 60 del pasado siglo XX.

Largo seria anotar las disputas internas y los caprichos que por poco acaban con la tarea comunicacional de Radiodifusoras Kollasuyo; pero al final logró imponerse un nuevo modelo de administración y modernización de la radio.

Lo que se tiene que destacar es que en 1987, Kollasuyo por fin tiene domicilio propio – gracias a las inversiones de la familia Moscoso Meléndez –, se inicia el reequipamiento, la selección de personal y el rescate de lo mejor de la tarea radial de los primeros 20 años.

Se compra un  nuevo transmisor, permitiendo que la onda media tenga sintonía casi departamental; se unifica el Departamento de Prensa bajo una sola dirección, se moderniza el sistema administrativo y todo el equipamiento de la radio adopta la tecnología de punta.

La instalación de enlaces deja atrás a la famosa línea física de sonido y Kollasuyo es una de las primeras en trasladar su planta transmisora fuera del centro de la ciudad.

También, mediante licitación pública se accede a la licencia de la Frecuencia Modulada (FM) 105.1, para ampliar la audiencia  se generan dos tipos de programación que sólo se enlazan a determinada hora, especialmente al emitirse los espacios informativos.

Además de reforzar el Departamento de Prensa con redactores propios, se mantiene el espacio de comentarios, quejas, denuncias y sugerencias, cuyo nombre es: “La Revista Radial de Kollasuyo”, un programa recuperado de la herencia de la emisora.

EL ROSTRO DE LA SOLIDARIDAD POTOSINA

De la misma manera, Cambalache – espacio de anuncios personales, comerciales y empresariales – amplía su horario “poco a poco”, introduciendo la Responsabilidad Social y convirtiendo a este programa en la columna vertebral de la solidaridad entre potosinos y potosinas.

Cambalache llega a tener una masiva audiencia y la solidaridad comienza a tener rostro de niños, jóvenes, hombres, mujeres, adultos mayores, enfermos, personas víctimas de violencia, inseguridad ciudadana, accidentes y desastres naturales.

En Cambalache no se hace distinciones entre los pobladores del área urbana y rural, porque las campañas de solidaridad se realizan casi a diario para atender las necesidades del prójimo.

Asimismo, Cambalache permite que cada persona que requiere de la solidaridad de los demás, sea protagonista del control detallado de los aportes y donativos, de tal manera que todo va en beneficio de los necesitados.

En varias oportunidades, Kollasuyo ha tenido que cambiar su programación  cotidiana para prolongar las campañas de solidaridad iniciadas en Cambalache.

Las víctimas de desastres naturales del norte potosino, los enfermos del hospital Daniel Bracamonte o los heridos y muertos en accidentes de tránsito, como el caso de la bajada de Yocalla, así como otros hechos; cambiaron nuestra programación, así como se abrieron cuentas en cajas de ahorros y hasta se llevaron los aportes, de forma especial, para entregarlos en los domicilios de las víctimas.

Esta labor de solidaridad a la potosina, ha convertido a Cambalache en el espacio radial de Kollasuyo con la mayor audiencia en nuestra capital, mostrando, al mismo tiempo, una realidad: “la gente potosina es solidaria por excelencia”, especialmente los que tienen menos, porque aportan más.

Por otra parte, el hospital Daniel Bracamonte, a través de su Servicio Social, permite a que la solidaridad de los potosinos alcance o beneficie a los enfermos de todo el departamento, quienes generalmente llegan con la salud quebrantada.

Hoy, Cambalache es parte irremplazable de la programación cotidiana de la radio de lunes a sábado.

LA RECUPERACIÓN DE LA DEMOCRACIA

La dictadura bancerista, así como las otras que vaticinaron que estarían en el poder por muchos años, apelaron a la represión porque pensaban que este esquema se mantendría en el Palacio de Gobierno.

Los aliados civiles y políticos de la junta de Hugo Banzer, en menos de dos años, quedaron fuera del Gobierno y fueron las Fuerzas Armadas las que desde noviembre de 1974 diseñaron y ejecutaron un nuevo modelo.

Anularon a los sindicatos mediante la persecución y nombraron en su reemplazo a los “tristemente célebres” coordinadores de cada sector laboral y los impusieron por la fuerza.

Pero ni la cárcel, ni el exilio, la tortura o la muerte, fueron capaces de evita la reorganización sindical y política; pese a que de manera expresa – por un paquete de decretos – no tenían vigencia las siglas partidarias y organizaciones similares.

Los medios de comunicación de esos años, primero con mucho temor y después de manera más directa, comenzaron a difundir los puntos de vista de la sociedad civil.

Había mucho riesgo; pero valía la pena correrlo y “poco a poco” la unipolaridad en las informaciones, los comentarios y las denuncias se hicieron cotidianas; como por ejemplo, la masacre de Epizana a los campesinos cochabambinos que protestaron por la política económica de devaluar a la moneda boliviana.

Kollasuyo se hizo eco de las acciones de la sociedad civil, al igual que las otras emisoras potosinas, abriendo sus micrófonos a la denuncia y las opiniones de gremios y organizaciones civiles.

Los comités cívicos se convirtieron en los portavoces de la protesta y la oposición a las medidas impuestas por la dictadura bancerista.

Hasta que cuatro mujeres instalaron una huelga de hambre para pedir amnistía a favor de sus familiares y trabajadores presos. Esta extrema medida no le impresionó a la Junta Militar que la desestimó.

En menos de 15 días, los piquetes de huelga de hambre crecieron como hongos en la humedad, tanto en la sede de gobierno, así como en las principales ciudades del país.

Así como la Junta Militar no consideraba a la huelga de hambre como un peligro para la estabilidad, los partidos políticos de izquierda, que trabajaban en la clandestinidad, tampoco le dieron importancia a la medida.

Los periódicos nacionales y las emisoras de todo el país amplificaron las opiniones de los huelguistas de hambre, que en menos de un mes – sin disparar una sola bala – lograron no sólo la amnistía, sino la promesa de convocar a elecciones generales.

Era tiempo de correr riesgos y se lo hizo, para que la sociedad civil haga escuchar su voz y cada emisora o periódico, paulatinamente, fue dejando la autocensura.

Kollasuyo se sumó plenamente a la labor de informar sobre las expresiones de descontento y la Junta Militar, que ya había cedido al pedido de las cuatro mujeres mineras, no se endureció; sino que permitió la información política, segura que nadie le sacaría del Palacio Quemado mediante elecciones.

Llegaron las elecciones, ganó la oposición por amplio margen, ante un binomio presidencial de los militares que no fe capaz de vencer en las urnas; pese a la gran cantidad de dinero que gastaron en la propaganda.

En ese periodo de campaña electoral, cada mañana llegaban a las emisoras locales los enviados del Ministerio del Interior para dejar propaganda a favor de los candidatos de los militares. No les importaba el costo y menos el horario de su difusión.

Tal como en las elecciones de 1950, la Junta Militar no entregó el poder a los ganadores en las urnas y, por el contrario, organizó autogolpes. Anecdóticamente, Banzer – llorando ante las cámaras de televisión – enunció a su cargo  se convocó a nuevas elecciones.

Surgió la institucionalidad en el país, el parlamento volvió a funcionar y los civiles apoyados por el pueblo boliviano entraron al Palacio Quemado.

Ese “veranillo democrático” quedó truncado por las acciones de los militares, que despojaron del cargo a la primera presidenta de Bolivia (Lidia Gueiler) para imponer una nueva dictadura.

Luís García Meza Tejada y Luís Arce Gómez impusieron una dura dictadura a principios de los años 80 y nuevamente la Constitución Política del Estado quedó en el olvido.

Pero la sociedad civil no dejo de resistir, organizando sindicatos clandestinos, los partidos políticos tampoco dejaron de infiltrarse entre los civiles y la Junta Militar; pero por el autoritarismo no tuvieron los días tranquilos.

Por el palacio de la plaza Murillo de La Paz pasaron varios militares con más o menos dureza; pero al final tuvieron que entregar la presidencia a quien ganó las elecciones, la Unidad Democrática y Popular (UDP).

Había acabado el tiempo del terror y el proceso democrático tuvo que enfrentar a todos los resabios y privilegios generados en casi 20 años de dictaduras.

Las comunicaciones sociales en todo el país volvieron a la normalidad, por lo que Kollasuyo recuperó su forma habitual de informar a la población, con un Departamento de Prensa remozado, sin miedo a cambios cada seis meses  con mejor equipamiento.

Fue en esa época que Kollasuyo amplió sus servicios informativos, aceptando la corresponsalía de dos emisoras de prestigio mundial: la Voz de los Estados Unidos de América (VOA) y la British Broadcasting Corporation (BBC) de Inglaterra.

Ambas emisoras dotaron a Kollasuyo de antenas parabólicas y equipos decodificadores de sus señales para emitir noticias desde Washington y Londres en horarios especiales, cerca al mediodía y al atardecer.

Ampliamos nuestros servicios noticiosos y la consigna fundacional que reza: “LAS NOTICIAS SERÁN EL ALMA DE KOLLASUYO”, volvió a tener vigencia plena.

También se emitió el programa “Botiquín”, a cargo de Juan José Toro y Omar Velasco.

PERIODISMO CON ALMA DEMOCRÁTICA (1987 – 1997)

Consolidada la empresa familiar Moscoso Meléndez en la conducción de Radio Kollasuyo, con un Departamento de Prensa remozado y mejor equipado – haciendo reinversiones para consolidar la calidad de sus emisiones – fue sencillo afrontar los desafíos de esta época.

A la onda media se le añadió la FM y para ampliar nuestra voz hacia el resto del departamento, el país y el mundo se comenzó a utilizar el internet, desde las 5 de la mañana hasta las 21 horas, todos los días.

Bolivia vivía una democracia de “pactos y contra pactos”; pero era una vida democrática al fin.

La democracia interna en Kollasuyo empezó a tener frutos y del intercambio de ideas surgieron nuevos matices para el quehacer noticioso de la radio, que irá en directo beneficio de su masiva audiencia.

El brazo social de la emisora se fue consolidando y en cada jornada de trabajo el edificio pequeño de la radio no alanzaba para atender a tanta gente.

“Gente buscando trabajo, gente buscando gangas, gente deseosa de hacerse escuchar mediante quejas, sugerencias, protestas o buscando solidaridad, tuvieron cabida cada jornada”.

Hasta los extranjeros de paso por la ciudad llegaban y llegan a nuestros estudios en busca de ayuda y sería largo detallar todo lo hecho hasta la fecha.

HACIA EL PERIODISMO PLURAL Y DEMOCRÁTICO (1997 – 2007)

La democracia de los “pactos y contra pactos”, paulatinamente se fue desgastando por la aplicación casi dogmática de los postulados del neoliberalismo, especialmente en la venta de las empresas del Estado “a precio de gallina muerta”, a la que llamaron capitalización.

“El tristemente famoso” Decreto Supremo 21060 continuó desprestigiando al movimiento sindical y generó contratos bajo el sistema del Código Civil, profundizando más la inestabilidad laboral.

Fueron surgiendo nuevos sectores en el movimiento gremial con nombres de “sindicatos”; pero con características diferentes, como el de los cocaleros del trópico cochabambino, los comerciantes por cuenta propia – gracias a la tercerización de la economía –; los campesinos se fueron dividiendo para dar vida a la agremiación de las mujeres campesinas con la sigla “Bartolinas”; pero sin dejar de pertenecer a la Confederación de Campesinos de Bolivia.

Los pactos y acuerdos políticos fueron desprestigiando aún más a la democracia representativa, en la que el voto popular casi no elegía nada y era el Congreso Nacional el verdadero elector de los gobiernos.

Nuevos liderazgos fueron surgiendo y los más viejos se aferraban a su protagonismo, a cualquier precio, ahondando aún más la crisis en el Estado y propiciando la desconfianza en la sociedad civil.

En ese contexto, en Kollasuyo fue surgiendo la idea de generar debate y romper el tradicional modelo de hacer informaciones, separadas de las opiniones.

No hay duda que Aurelio Félix Borda, considerado el “Decano o Master” del Departamento de Prensa, fue el pionero al responsabilizarse de un espacio sabatino de opinión llamado: Panorama.

Este programa se emitía todos los sábados al mediodía y por una hora, tiempo en el que se reflexionaba  opinaba sobre la realidad departamental y nacional.

La columna: “HASTA CUANDO SEÑOR, HASTA CUANDO”, era la más esperada por la audiencia de la emisora para conocer los hechos, los excesos y los reclamos de la población en general, que culminaba con la afirmación: “ESTA ES LA VERDAD POR AMARGA QUE SEA”.

En poco tiempo, este espacio de opinión se convirtió en un dúo de opiniones, al ser incluido como redactor y lector: Omar Velasco Higueras.

Un acuerdo, después de una partida de cacho con el campeón Aurelio Félix Borda, permitió la formación del equipo periodístico de Panorama, que en poco tiempo logró una audiencia masiva.

Estilos diferentes de reflexión, puntos de vista políticos contrapuestos; pero complementarios, convirtieron a Panorama en un programa de opinión muy respetado y sintonizado por oficialistas y opositores de la época.

“MI PLUMA PODRÁ ROMPERSE; PERO JAMÁS DOBLARSE”, lema de don Aurelio Félix Borda, se hizo realidad plena y Panorama culminó su ciclo sólo con la muerte de su fundador y director vitalicio, cuando corría el año 2010.

Félix Borda inició sus labores periodísticas en la prensa escrita potosina en la década de los años 40 del Siglo XX, paralelamente a sus funciones en la Empresa Minera Unificada del Cerro Rico de Potosí y, después, en la minería nacionalizada.

Por ser un periodista crítico, conoció la labor represiva del Gobierno de la Rosca Minero Feudal y – entre risas – recordaba y contaba que un jefe de la Policía, apodado por su crueldad como: “El saca placenta”,  le hizo comer el texto de sus opiniones, acompañado de una gran copa de aceite de resino.

Ni el purgante, ni el papel y menos las amenazas cambiaron la forma de pensar y escribir de Aurelio Félix Borda, que llegó a ser el primer Control Obrero con derecho a veta en la Unificada dependiente de la Comibol.

Nunca dejó de escribir, hasta una semana antes de su fallecimiento a causa de la diabetes; por lo que su ejemplo dio sus frutos para darle otro rostro a las labores informativas en la radio.

Uno de los primeros cambios fue ampliar nuestros horarios para informar a la población potosina con la puesta al aire del espacio informativo “Desayuno de Papel”.

La tarea no fue fácil, porque los propietarios de la emisora estuvieron estudiando la iniciativa por unos seis meses y cansados de la insistencia del proponente, un 15 de agosto dieron luz verde a la edición inaugural del Desayuno.

El proponente tuvo que inventarse en 24 horas el formato del espacio informativo, que hasta el último día de emisión se mantuvo casi invariable.

Entrevistas en vivo, síntesis noticiosa, la oración del día y la lectura bíblica, junto a los comentarios, le han dado personalidad propia al Desayuno de Papel.

A medida que pasaban los días, la audiencia se hizo masiva y hasta hace un par de años era una referencia para la agenda de las autoridades, dirigentes, trabajadores de la prensa y la audiencia masiva de nuestra emisora.

Día que no había emisión del Desayuno de Papel, las protestas en directo o por teléfono eran ácidas y, a veces, poco respetuosas; pero el espacio continuaba todas las semanas del año.

A partir del Desayuno de Papel, cada integrante del Departamento de Prensa – con la aquiescencia de los propietarios de Kollasuyo – se hizo cargo de un espacio informativo en cada jornada.

Por ello, luego del informativo central, El Noticioso RK 93; Jannett Cortez Parra irrumpe en los receptores con su programa denominado: “Interactuando”, luego le sigue Luís Velásquez Pareja con “Radio Visión 93”, posteriormente – después del espacio deportivo “Competencia” – Marbin Valda Angulo presenta “Las Ultimitas” e Iván Rodríguez Romero hace lo propio con “Radiograma”.

Estos espacios informativos se emiten de lunes a viernes por las tardes y al comenzar la noche, con formatos diferentes; pero actuales.

Las entrevistas en vivo, se van complementando en algunas jornadas con el debate de posturas e intereses contrapuestos.

“No todo es una taza de leche en esta labor informativa, porque surgen como hongos los detractores y enemigos gratuitos. No se puede contentar a todos”.

La consigna de Aurelio Félix Borda: “MI PLUMA PODRÁ ROMPERSE; PERO JAMÁS DOBLARSE”, se hizo más real con el pluralismo informativo y democrático de Kollasuyo.

En esa labor, el apoyo de los propietarios y director de Kollasuyo han sido de inestimable valor, especialmente para generar el diálogo interno que permita superar diferencias, errores y deficiencias. Por ello, siempre ha salido ganando nuestra audiencia.

CON EL REQUERIMIENTO BAJO EL BRAZO

Uno de los últimos militares golpistas dijo en su tiempo que los enemigos de su Gobierno debían “andar con el testamento bajo el brazo” para morir en cualquier momento.

Parafraseando al militar golpista, Radiodifusoras Kollasuyo, “La Potencia Informativa”, en estos años de labor, siempre ha tenido un requerimiento fiscal por responder.

A petición de autoridades, políticos, parlamentarios, dirigentes, personas particulares e instituciones, la Fiscalía Departamental nos ha remitido cientos de requerimientos fiscales en todo este tiempo.

No sólo por respeto a la Ley de Imprenta – promulgada el 19 de enero de 1925 –, que la practicamos todos los días, esos requerimientos han tenido la misma respuesta, en el sentido de que “no estamos dispuestos a convertirnos en soplones y delatores de nuestras fuentes informativas”.

Además, para ser juzgados por los Tribunales de Imprenta, por nuestra labor informativa, hemos sido impulsores de la organización de los mismos, tarea a cargo del Concejo Municipal de Potosí.

Asimismo, la mayoría de quienes solicitan un requerimiento fiscal no están dispuestos a enmendar sus errores, omisiones, rectificar conductas o sancionar posibles delitos, porque lo único que buscan es conocer al delator, al traidor o al que filtró documentos.

Ningún fiscal nos llevará a cometer delitos de imprenta, revelando nuestras fuentes para ocasionar el descrédito de nuestro prestigio y solvencia informativa en 52 años de labor continua.

En esta tarea, el apoyo incondicional y permanente de nuestra masiva audiencia ha sido la mejor garantía para continuar con la labor emprendida.

Y LLEGÓ LA FRECUENCIA MODULADA

Los cambios tecnológicos siempre involucraron a los medios de comunicación y es así que en 1997 Radiodifusoras Kollasuyo obtiene la licencia para ampliar su radio de acción a la Frecuencia Modulada (FM).

Desde entonces, la programación varió un tanto, porque la emisora comenzaba a funcionar desde las 05:00 de la madrugada con un programa en idioma Quechua en amplitud modulada, la cual continuaba hasta las siete de la mañana.

Mientras que la FM 105.1 comenzaba su edición a las 06:00 con el “Desayuno de Papel” a cargo de Omar Velasco.

La programación de ambas frecuencias volvía a conectarse para la emisión de Cambalache y el RK93.

Hasta ese entonces, por Kollasuyo pasaron varios comunicadores que impusieron su estilo en el idioma Quechua, cada mañana, como Pedro Oñoja, Edgar Mamani, Fulgencio Mamani y, eventualmente, Simón Chipana.

QUISIERON CALLARNOS; PERO NOS FORTALECIERON (2007 – 2017)

Una nueva Constitución Política del Estado puesta en vigencia mediante promulgación y por referendo popular, dio paso al Estado Plurinacional de Bolivia, dejando atrás el estilo de la “democracia pactada”, en la cual, el voto del pueblo no servía para mucho.

La llamada “democracia representativa” se fue instrumentando por los pactos y acuerdos, para que sea el Congreso Nacional quien elija al nuevo gobierno, por lo que la voluntad de los electores valía muy poco.

La democracia formal debilitada, incapaz de resolver los problemas nacionales y regionales, dio paso a una profunda crisis que al borde de la guerra civil fue superada.

Los nuevos actores político sociales se impusieron y la vieja guardia de la democracia formal pactada sólo logró conformar una oposición dispersa que no se pone de acuerdo casi en nada, salvo oponerse.

Nuevos desafíos sociales han surgido, como el proceso autonómico, el control social y el permanente protagonismo de los movimientos sociales, tanto del área rural como de los centros urbanos.

La mayoría de los nuevos ciudadanos no han soportado las dictaduras militares y sus excesos, por lo que consideran el uso de la violencia como herramienta a ser utilizada en democracia.

Los nuevos sectores y protagonistas de la vida nacional y departamental en democracia son tan susceptibles que no siempre toleran cuestionamientos a sus reclamos, puntos de vista y a sus exigencias, por lo que no aceptan ningún tipo de crítica de la opinión pública en su conjunto.

Por ello, afirmamos que cumplir con las labores informativas y de opinión tiene muchos riesgos en estos tiempos.

Lejos de buscar el debate democrático, muchos sectores han preferido utilizar la violencia para amedrentar o silenciar la crítica.

Es así que en estos tiempos de estabilidad democrática, para Kollasuyo ha resultado más difícil cumplir con sus labores.

Desde el año 2007, cuando se impuso la sinrazón de la dinamita, lejos de silenciarnos, nos han ido fortaleciendo los actos violentos.

En agosto del 2007 sufrimos el primer atentado dinamitero que destrozó nuestra puerta principal; pero no debilitó nuestro compromiso de servicio a nuestro pueblo.

Al día siguiente del atentado dinamitero, en el Informativo Central de “la Potencia Informativa del Tercer Milenio”, afirmamos en voz alta:

“Al parecer, quienes se han beneficiado con los resultados de vivir en un estado de derecho y en democracia, en el momento de diseñar sus planes y objetivos, el alto costo humano, social, político y económico que pagó el pueblo y sus instituciones para resistir las dictaduras y recuperar la democracia”…

“Sólo quien perdió la libertad, podrá valorar en su verdadera dimensión lo que significa vivir sin miedo y en mutuo respeto”.

“Hoy, son varios los sectores sociales y políticos que están aprisionados entre sus propios intereses, contra los que quieren que entre potosinos y bolivianos haya posibilidad de diálogo para solucionar nuestra problemática y vivir en paz”.

“En reemplazo de toda forma de diálogo, base de cualquier modelo democrático, quieren imponer la dinamita sobre cualquier forma de reflexión, sin medir las consecuencias”.

“Por otra parte, denunciamos la pasividad y hasta complacencia de algunas autoridades que, por su natural indolencia o por instrucciones superiores, se hacen de la vista gorda, cuando la violencia gana las calles como anoche o se las ejercita en todas sus formas imaginables. Los procesos investigativos nunca culminan, ni aclara nada”.

“Radiodifusoras Kollasuyo, la Potencia Informativa del Tercer Milenio, nació para servir a su pueblo, que es la única razón de existir y confía por ello, que su labor continuará con el apoyo de la opinión pública, sin cambiar para nada su línea editorial”. Porque “SÍ NO LE TUVIMOS MIEDO A LAS DICTADURAS, UNA EXPLOSIÓN DINAMITERA NO NOS ACALLARÁ”.

Un año después, cuando los sectores mineros generaron un conflicto social e institucional que culminó con el saqueo de oficinas públicas y el incendio de las dependencias del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN), Kollasuyo también fue víctima de otro atentado.

Los trabajadores mineros de empresas privadas y del sector del cooperativismo minero, días antes del atentado hicieron un plantón en toda la plaza 10 de Noviembre, el cual se prolongó por varios días.

Esta masiva ocupación de la plaza central no impidió cumplir con nuestras labores habituales de informar de todos los hechos ocurridos.

Por ello, en la mañana en que se dio inicio al asalto de las oficinas públicas de la Gobernación e Impuestos Nacionales, nuestros colegas del Departamento de Prensa transmitieron en directo los hechos.

Mario Caro Martínez, Luís Velásquez Pareja y Erwin Valda Romay fueron las primeras víctimas, junto a otros colegas de la prensa, de los excesos de los saqueadores.

Celulares, grabadoras y cámaras de filmación fueron arrebatadas y las agresiones verbales no cesaron, al margen de soportar una brutal gasificación por parte de la Policía.

A media mañana, los estudios de Kollasuyo estaban atestados de gente, por lo que el director de la radio – a base de ruegos – solicitó que desalojarán nuestras dependencias y sólo se quedó el personal de la radio.

Los mineros furiosos, usando cargas de dinamita, tomaron las dependencias de Impuestos Nacionales para repetir lo que habían hecho en la Gobernación: destrozar muebles y equipos, saquear documentos y hasta llevarse equipos de oficina. A todo ello, añadieron el incendio de todo lo que encontraban a su paso y una pira de fuego apareció en la puerta del SIN.

De pronto, por la esquina de las calles Bustillos y Cobija apareció un grupo de personas – encabezadas por un personaje melenudo y vestido de manera informal – que se aproximó a las puertas de la radio para hacerla volar con dinamita.

No eran mineros los del atentado, porque todos los protagonistas de la toma de instituciones llevaban cascos y ropa de trabajo nueva. Los mercenarios eran de otro sector, según testimonios recogidos por nuestro Departamento de Prensa.

Antes de la explosión, los mercenarios tuvieron tiempo para pegar en nuestras puertas un letrero que decía: CLAUSURADO, luego encendieron la mecha y con toda tranquilidad desaparecieron por la calle que habían elegido para escapar.

Los arreglos costaron entre cuatro y cinco mil bolivianos; pero después del atentado volvimos al éter potosino y el apoyo de la población y nuestra audiencia no se dejó esperar.

Una masiva y bulliciosa manifestación se organizó de forma espontánea, repudiando la actitud de los mercenarios, lo que nos obligó a mantener nuestra línea editorial y las tareas informativas, como todos los días; pero con mayor compromiso.

MEDIADORES EN EL CONFLICTO UNIVERSITARIO

Cuando el calendario marcaba el último trimestre del año 2006, la Universidad Autónoma Tomás Frías ingresó en una espiral de violencia que se manifestó con la paralización de las actividades académicas y la toma física de sus principales autoridades.

Las posiciones encontradas de los sectores en pugna – “Reformistas versus Autonomistas” – y el cambio de autoridades universitarias elegidas por el voto ponderado de catedráticos y estudiantes, generaron la crisis en la UATF.

Hasta que un 29 de agosto del 2007 se firmó un acuerdo en el Obispado de Potosí con la intermediación del Director de Radio Kollasuyo, Epifanio Moscoso Meléndez a iniciativa de los periodistas Mario Caro Martínez e Iván Rodríguez Romero y el apoyo del obispo Ricardo Centellas.

KOLLASUYO Y EL MOVIMIENTO CÍVICO POTOSINISTA

El Movimiento Cívico Potosinista, que nació en nuestra ciudad durante los años 50 del pasado siglo XX, ha sido y es el protagonista de las reivindicaciones y aspiraciones regionales con diferentes dirigentes y protagonistas.

Su prestigio fue cimentado en su lucha permanente para lograr el progreso y el desarrollo de nuestro departamento, por ello, cuando nació Radio Kollasuyo, fue considerado como principal fuente de información.

En 52 años de vida, Kollasuyo ha recogido información desde el seno del Movimiento Cívico Potosinista, hoy conocido como Comité Cívico Potosinista (Comcipo).

Por ello, en los últimos años, cuando Comcipo radicalizó sus medidas de presión frente al Gobierno, Kollasuyo acompañó en vivo y directo todo el quehacer noticioso generado en las dos paralizaciones de nuestra ciudad.

El año 2010, nuestra casa radial modificó su programación habitual para ser cabeza informativa de la capital potosina paralizada, con nuestras emisiones amplificadas, vía internet, no sólo al país, sino a todo el planeta.

Cinco años después, volvimos a informar desde el seno mismo del movimiento cívico, primero acompañando a los marchistas hasta la sede de Gobierno y luego sobre todo lo ocurrido en la ciudad de La Paz.

Luís Velásquez Pareja y Willy Alcocer Salas fue el dúo que todos los días informaba desde la ciudad de La Paz, a medida que surgían los acontecimientos.

Durante los 29 días que duró el conflicto cívico, Kollasuyo dio prioridad no sólo a las marchas y ayunos voluntarios, sino hasta a las negociaciones entre el Gobierno y Comcipo.

Al mismo tiempo, en nuestra ciudad que estaba bloqueada, la información procedente desde la movilización cívica fue ofrecida con todos sus matices.

En los dos conflictos cívicos, no nos olvidamos del quehacer del Gobierno y, por ello, combinamos las informaciones desde los frentes en conflicto. A nadie le negamos el uso de la palabra, respetando las opiniones por muy contradictorias que sean.

CRECE LA BRECHA ENTRE OPOSITORES Y OFICIALISTAS (2017 – 2019)

En medio de un ambiente polarizado entre oficialistas y opositores, con denuncias de corrupción y manipulación a todo nivel, los bolivianos siguen buscando mejores días para sus familias.

Una movilización del Colegio Médico de Bolivia contra el Nuevo Código de Procedimiento Penal fue masificada y ampliada por varios sectores hasta lograr su abrogación. Este hecho constituye una llamada de atención al Gobierno.

Sin embargo, la estabilidad económica es la principal carta de presentación del Gobierno; pese a los cuestionamientos opositores referidos a la presunta injerencia en los órganos Legislativo, Judicial y Electoral.

Mientras tanto, las denuncias de corrupción contra jueces y fiscales influyen negativamente en la opinión pública del país.

Así como los casos de inseguridad ciudadana – violaciones, feminicidios y atracos a mano armada – obligan al Gobierno a extremar esfuerzos para mantener la calma entre la población.

En contrapartida, los índices de crecimiento económico del país no son discutidos; ni impedidos pese a la baja en el precio de los minerales e hidrocarburos en el mercado internacional.

Sin embargo, el anhelado proceso de industrialización de los hidrocarburos y el litio es lento y cuestionado, sobre todo por la oposición.

En los últimos meses, la credibilidad del órgano electoral queda en entredicho ante los resultados de las inéditas Elecciones Primarias que sólo sirvieron para ratificar a las duplas que buscarán el apoyo popular en las urnas. Tanto la oposición como el oficialismo critican el accionar de Tribunal Supremo Electoral por la administración del padrón y los procesos electorales.

Mientras que las denuncias de corrupción involucran, en las últimas semanas, a algunos jefes policiales y civiles en la admisión de postulantes a la Academia Nacional de Policías (Anapol).

Asimismo, la implementación del Seguro Universal de Salud (SUS) genera opiniones a favor y en contra.

En tanto, las campañas electorales rumbo a los comicios generales de octubre próximo tienden a masificarse, teniendo a las plataformas ciudadanas como protagonistas al cuestionar la candidatura del presidente Evo Morales; aunque la gente está más preocupada – por ahora – en resolver los problemas ocasionados por las intensas lluvias que caen sobre el país.

Este fenómeno climático provocó inundaciones, desbordes de ríos y derrumbes de cerros en varias regiones del país.

Miles de familias fueron afectadas porque perdieron sus cultivos, a sus seres queridos por estos desastres y debido a que las carreteras se volvieron intransitables o los puentes se cayeron.

Los gobiernos nacional, departamentales y municipales trabajan para reparar los daños causados por las lluvias intensas.

En Potosí, la situación no es diferente a la nacional, el gobierno departamental debe atender a las regiones afectadas por los fenómenos naturales y hasta declaró un “estado de emergencia”.

DOS PARTIDAS QUE DUELEN

“Murió como un santo” fue la frase empleada por el director de Radio Kollasuyo, Epifanio Moscoso, al conocer la forma como se adelantó su jefe de prensa, Omar Velasco Higueras, en la madrugada del 30 de enero del 2018.

Un paro cardiaco puso fin a la vida del conductor de “Desayuno de Papel”, quien llegó a este mundo un 31 de octubre de 1945.

Bonachón, enérgico, ilustrado, alegre, reflexivo y otros adjetivos fueron utilizados para describir la personalidad del hombre que salió bachiller del Colegio Pichincha, pasó por la Universidad Tomás Frías – en la carrera de Contabilidad – y llegó a las radios Universidad e Indoamérica, antes de recalar en su “Kolla”. También fue director del periódico Gaceta del Sur.

Vinculado al Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), también fue presidente del Tribunal de Honor de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Potosí y entre los varios reconocimientos que recibió está la otorgada por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia.

Se fue dejando una huella profunda y positiva en el periodismo potosino.

Siete meses después, Kollasuyo sufrió otro golpe del destino, cuando el 10 de agosto cierra los ojos definitivamente el historiador y periodista Walter Zabala Aillón; quien vio la luz el 17 de mayo de 1940 en su querida Villa Imperial.

Durante su existencia fue Gerente General de la Cámara de Comercio e Industria, Presidente de la Federación de Trabajadores en Radio y Televisión, así como de la Sociedad Geográfica y de Historia de Potosí, Director del periódico El Siglo y miembro de la Guardia de Honor del Señor de la Vera Cruz, entre otros.

“Páginas Sociales”, un espacio repleto de datos históricos y música romántica, le daba un ambiente especial a los mediodías de los fines de semana potosinos, desde la cabina roja de Kollasuyo.

Recibió varios reconocimientos, siendo la última, la condecoración: Orden Cerro de Plata en el grado de Caballero, otorgada por el Concejo Municipal, además que el teatro de Cantumarca lleva su nombre por su aporte a la cultura potosina.

FIEL A LA ESENCIA

Pese a esos avatares; fiel a su esencia y filosofía de vida, Radiodifusoras Kollasuyo mantiene su espíritu solidario y vocación de servicio a la población potosina.

De igual forma, mantiene un equilibrio y pluralismo informativo cediendo el micrófono a las múltiples voces que desean expresarse.

Pero también, extendiendo sus horizontes mediante la tecnología: con la emisión de los programas mediante el Real Audio a través de www.radiokollasuyo.net para llegar a cualquier parte del planeta que tenga el servicio de Internet.

Así como la señal satelital llega a todos los rincones del país, conectada al satélite Tupac Katari.

Es así que cumplimos nuestra tarea haciendo realidad el postulado de nuestros fundadores: “DARLE ALMA A LAS NOTICIAS, PARA QUE LAS NOTICIAS SEAN EL ALMA DE KOLLASUYO”.

Superamos con dos años nuestras “Bodas de Oro” haciendo comunicación, con la fuerza vital de profundizar nuestro compromiso con los intereses potosinos y bolivianos, para que nuestra audiencia esté cada día más y mejor informada y se genere una opinión pública más realista en la defensa de los derechos, la satisfacción de las necesidades y el logro de las aspiraciones de nuestras 16 provincias.

El camino fue abierto hace 52 años y sin miedo a los desafíos del futuro, ratificamos que nuestra labor comunicacional no claudicará: “cueste lo que cueste y pese a quien le pese”…

Testimonios

“Sin pelos en la lengua”, ejerciendo la valentía y la honestidad, entre otros valores; y también, practicando dos de los cuatro saberes: “saber agradecer y saber reconocer los errores”, seis ex integrantes de “La Potencia Informativa” nos cuentan cómo fue su paso por esta emisora y la labor comunicacional ejercida durante parte de su vida…

Antonio Gonzáles Bustillos, ex periodista de Radio Kollasuyo y actual director de Radio Rebelde.

“Trabajar en Radio Kollasuyo, para mí, significa no sólo haber dado el primer paso en radiodifusión, sino digamos que la radio como llegó a crear un pensamiento radialista, periodista, gracias a las enseñanzas de un gran hombre a quien considero padre de la radiodifusión: Don Wilson Mendieta Pacheco”.

“Don Wilson Mendieta Pacheco, tuvo el primer contacto conmigo, gracias a otro gran hombre técnico: Don Florencio Doria Medina”.

“Don Florencio Doria Medina, cuando llegue de Cochabamba, me lo presentó a don Wilson. Don Wilson Mendieta aceptó a que trabaje como plantero, inicialmente en Radio Kollasuyo, es decir que encendía los equipos en la planta, allí arriba, para posteriormente bajar a los estudios que estaban en la Chuquisaca. Empezar el programa a las seis de la mañana, con un programa que es conocido ampliamente y que posteriormente fue Luís Pánfilo Oros el que continuó con ese programa: ‘Minero Tú Siempre Primero’, luego la programación va con ‘Chicocos a la Escuela’, también creación de don Wilson Mendieta Pacheco”.

“Chicocos faltan 10 minutos para ir a clases, en fin, grandes amigos como Augusto Tórrez, como Carlos Ibieta; los primeros informativistas, lectores del Informativo Central de Radio Kollasuyo. Carlos Mercado, un hombre que llegó prácticamente a la radio contratado muy especialmente por don Wilson Mendieta, no como locutor; a pesar que tenía una brillante voz, como corrector; es decir, el corregía todo el material que pasaba por la radio”.

“Nora Urioste, además Rivera y otros que casi no los recuerdo; pero que viven en mi pensamiento desde ese entonces hasta hoy”.

“Ahora es lo que se llamó en principio la radio informativa porque teníamos una radio que con un programa, con gente muy experimentada Radio Electra, no podíamos competir como Radio Kollasuyo con programas de caseta: ‘Viernes de Copas’, en fin había programas de caseta en Radio Electra; pero en informativo, fue la primera radio, Kollasuyo, que juntamente a Sabina Abal, tuvimos clases de don Wilson Mendieta, especialmente para periodismo”.

“Ese es el recuerdo más grande que tengo y añoro esos días. Recuerdo toda la forma de trabajo, como se hacía en Radio Kollasuyo: los lunes, primer día de la semana; el martes, no te cases ni te embarques; el miércoles, miércoles de ceniza, cuidado con la ceniza; el jueves mitad de semana; en viernes, no entres a copas que te va a hacer mal; en fin. Programas del informativo tan propios que todavía añoro porque recuerdo mucho”.

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Freddy Peñaranda Medrano, ex periodista de Radio Kollasuyo y actual director de Radio Potosí.

“Bueno, existen grandes satisfacciones de carácter profesional, comunicacional; cuando tuvimos la satisfacción de estar en las cabinas y micrófonos de Radiodifusoras Kollasuyo. Hablar de este importante medio de comunicación social es hablar de uno de los importantes referentes de la radiodifusión potosina y boliviana”.

“Comenzando prácticamente con la iniciativa de don Wilson Mendieta Pacheco y otros pioneros que arrancaron precisamente en la década de los años sesenta esta interesante iniciativa que tiene presencia departamental y nacional”.

“Pero también debemos felicitar el aporte, el esfuerzo, la contribución en el logro de los objetivos comunicacionales de Radio Kollasuyo a la familia de los hermanos Moscoso. Para Ángel y para Epifanio que se convierten también en parte fundamental de la historia de este medio de comunicación social; por ello, nos sumamos a este homenaje en el 52 aniversario de Radio Kollasuyo; un medio de comunicación social que se ha identificado plenamente con los intereses y aspiraciones de la región, de la ciudad y las provincias potosinas.

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Adrián Montoya Laura, ex periodista y director de Radio Kollasuyo y actual Vicerrector de la Universidad Autónoma Tomás Frías.

“Bueno, primero una experiencia, yo digo de mucha valía en la formación integral de todo ciudadano. Tuve la suerte, desde muy jovencito, de vincularme a Radio Kollasuyo, primero como locutor de este medio. Tuve la suerte de ocupar varias funciones, fui discotecario, fui responsable de la planta transmisora en algún tiempo; hice parte administrativa en otro tiempo en la radio”.

“Me acuerdo con mucha alegría, con mucha satisfacción, incluso un conjunto de anécdotas, como manejábamos los discos que teníamos en vinilo, en plástico; en ese entonces y había que programar a cada uno de los programas su cantidad de discos”.

“Bueno, tantas cosas bonitas. Circunstancias de la vida, la fortuna y la iluminación de Dios me permiten adquirir una parte de las acciones de Radio Kollasuyo y me constituyo en propietario, pues, de este medio y consecuentemente en un sistema de administración que tenía para ese entonces nuestra Radio Kollasuyo”.

“Me tocó también ser director del medio durante algunas gestiones, luego de las experiencias adquiridas allá, haber logrado en el ámbito de la comunicación, de la locución, inicialmente, bastantes éxitos; incursioné en el ámbito del periodismo y creo que eso me hizo periodista ¿no?

“Porque después de transcurridos muchos años: 10, 12, 15 años, creo; para ese tiempo, yo había adquirido un título de periodista dentro de un programa de la Universidad Católica de Bolivia y la Konrad Adenauer de ese entonces, que nos profesionalizó a varios comunicadores del país”.

“Entre esos, haber,  recuerdo a don Herbart Molina, por ejemplo; recuerdo a don Mario Mamani Morales, recuerdo a don Antonio Pinto, a Juan José Toro Montoya, etc. A muchos otros colegas que por el departamento asistimos, junto a un colectivo de comunicadores de todo el país y pasamos un curso intensivo en la Universidad Católica”.

“Don Dulfredo Retamozo – mira Willy – llegó a ser mi docente, el licenciado Morales también – el corresponsal ahora de TeleSur – fue también docente mío. En fin, tuvimos muchas experiencias, muchas cosas muy bonitas que contarles”.

“En ese mismo interín, yo he ido formándome en el ámbito de la profesión del derecho, como abogado y con mucha fortuna, por esfuerzos y sacrificios, consolidé también mi posicionamiento dentro del ámbito jurisdiccional. Desde abogado secretario, secretario de cámara, juez instructor y llegué a ser juez de partido”.

“Y cuando ya, me perfilaba a ser vocal de ese tribunal, la entonces Corte Superior de Distrito, ahora en otra dimensión de su organización, pues yo decidí renunciar ¿por qué? Porque se me abrieron puertas de titularidad en la Universidad Autónoma Tomás Frías, donde ya era docente invitado”.

“Bueno, me titularizo como docente y, bueno, también he hecho otra carrera ahí ¿no?, llegó a ser director de estudios, decano de esa facultad, de Derecho y ahora transitoriamente ocupando también el vicerrectorado de nuestra Universidad”.

“De forma resumida, mira te cuento todo un pasaje, que es lo que me dio Radio Kollasuyo, lo que me permitió un poco explorar, lo que me abrió puertas para personalmente realizarme. Y en ese mismo criterio de realización, vinieron las otras cosas de la comunicación”.

“Yo diría que Radio Imperial era la hija de Radio Kollasuyo, porque estando yo de director de Radio Kollasuyo, hice Radio Imperial. De Radio Imperial, nace Imperial Televisión, la hija de esta radio ¿no?”.

“Sí hacemos un acervo de un tronco común denominador de parentela comunicacional, diría que la mamá es Radio Kollasuyo, la hija mayor fue Radio Imperial y la menor Imperial Televisión, ¿no? Entonces ha dejado también una suerte de vínculo parental comunicacional entre los medios, haciendo una analogía.

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Arturo Murillo

(Ex locutor y administrador de Radio Kollasuyo)

Es interesante comenzar a recordar esos tiempos, por decir, bueno yo me inicié digamos de acuerdo a la afición, etcétera, en radio Liberación, empecé ahí de barredor, limpiando la caseta, limpiando los discos, etc. Y bueno, había afición por hacer algo, por la locución, querer hablar, y ahí fueron mis primeras armas junto a Radio Sumaj Orcko también, y ahí comenzamos.

La primera vez que habría leído yo digamos un aviso o un spot publicitario, era bueno digamos para saber qué es lo que iba a decir y bueno, me equivocaba, etcétera; pero sí, salimos adelante y empezamos así.

Iván Rodríguez (IR): ¿Cómo llegas luego a Radio Kollasuyo?

Bueno, ocurre que yo ya había trabajado digamos en algunos medios de comunicación y a Radio Kollasuyo llegó, precisamente, por invitación de don Wilson Mendieta Pacheco. El doctor Nicanor Bravo Corella que también era copropietario de Radio Kollasuyo, me habló como yo tenía cierta ligazón con ellos, especialmente con el doctor Nicanor Bravo Corella porque era amigo de mi padre y ahí me invitaron.

Entonces fui a Radio Kollasuyo como locutor en la mañana, a partir de las ocho de la mañana digamos. Después un tiempo también estuve de administrador ahí con don Wilson Mendieta Pacheco y me inicie en la lectura de informativos.

Pese a ello, digamos, dentro de la polifacética actividad que tiene la locución y la radiodifusión, también me convertí en lo que ahora llaman maestro de ceremonias y esa no es la palabra. Sino animador de espectáculos, de auditorio. Hice ahí las primeras armas también conjuntamente digamos al licenciado Salamanca, Nora Urioste y ahí comenzamos.

Tuve también la oportunidad de representar a Radio Kollasuyo en una delegación que me la hizo Wilson Mendieta, tengo ahí algunos certificados, representando al festival Lauro.

Ahí logramos, digamos, conjuntamente los Calcheños, con Martitha León, todo eso entonces, ya una difusión más amplia, abierta. Digamos así en vivo, como animador ya.

Animador de dos festivales Lauro en los que sacamos disco de oro y disco de plata y el virreinato, que es reinato, no reinado, de acuerdo a la acepción de la palabra.

IR: ¿Cuáles eran las características del informativo que tú leías?

Los preparados por Wilson Mendieta Pacheco, hacía con el RK93 y el revisaba conjuntamente con Carlos Mercado Calderón, que también he tenido la oportunidad de leer informativo con él. Mario Ugarte Ramos que también era copropietario de la Radio Kollasuyo, después trabaje también con Rodolfo Escalante en la misma radio, Kollasuyo.

En esa radio también inicio sus armas Antonio Gonzáles. Gary Valencia también estaba por ahí, Adhemar Rivera, Augusto Tórrez, Ibieta, esa gente digamos, estaba ahí y alternábamos, conjuntamente digamos con Luís Pánfilo Oroz que hacía el programa en quechua y Max Vera que ahora es abogado: “El Curaca”.

IR: ¿Puedes decirnos un poco más, puedes profundizar más como eran los informativos, que características tenían?

Claro, la característica del informativo que tenía por ejemplo Wilson Mendieta era la de redactar la noticia, no valerse prácticamente de la entrevista, sino de difundir el acontecimiento, el hecho que daba origen a la noticia. Entonces, Potosí en la información decía y había que relatar todo lo que escribía Wilson Mendieta Pacheco.

Un periodista excelente Wilson Mendieta Pacheco y aba gusto leer ese informativo te diría, He tenido esa oportunidad de leer buenos informativos en Radio Kollasuyo y quien entrevistaba era don Carlos Mercado Calderón que era profesor de Literatura.

IR: Era como un especie de corrector digamos…

Claro que sí, y no se leía nada sin revisión, eso era lo bueno, para que, para evitar los errores o el pleonasmo que podría salir en cualquier momento…

IR: Previa revisión…

Previa revisión…

IR: Era un poco, digamos, la característica de Kollasuyo ¿no?

Sí, era muy interesante ese informativo te digo, era un relato, era un formato especial el que lo faccionaba don Wilson Mendieta Pacheco, que ha dado origen, digamos, a que mucha gente vaya aprendiendo de esa norma, de esa forma de redacción y de cómo, digamos, resaltar la noticia, no sensacionalizar, sino resaltar la noticia.

IR: Era una especie de escuela, digamos.

Claro que sí, claro que sí.

¿Qué te gusto de la radio en ese momento?

Bueno, hacer programas de auditórium, ahí nació por ejemplo el programa de auditórium “Mi barrio es el mejor”, que lo conducíamos conjuntamente Wilson Mendieta Pacheco, que estábamos en San Pedro, estábamos en San Roque, etc. Tengo algunas fotografías. Mi barrio es el mejor y ¿por qué?

Con esa mentalidad hecha en el informativo, porque existían algunas, algunas falencias citadinas. La falta de medios, la falta de comunicación en cuanto al transporte, etc. Y eso es lo que se enfocaba en los programas de “Mi barrio es el mejor”. O sea que se tocaba el problema a fondo. Por decir, se iba a la zona de San Pedro, ¿que faltaba? faltaba agua, faltaba luz, faltaba que se hagan el cordón de las aceras, entonces, ahí hablábamos con Wilson Mendieta Pacheco y que tal sería que en mi barrio esté acordonado, que haya agua potable o que dicen los vecinos.

Entonces era una forma de llegar así, de sensibilizar a la gente o lo que ahora dicen socializar ¿no? Entonces esa era la forma cómo Radio Kollasuyo se acercaba al oyente y que pasaba, que daba origen a la imaginación de que tanto el locutor, el oyente se imagine cuando decía: Potosí en 24 horas y decía tal hora esto, etc. Algún acontecimiento por decir así en el informativo, como adorno del informativo.

Entonces ya el oyente tenía así. He oído en la radio, en la Radio Kollasuyo, después Indoamérica estaba con su informativo, etc., en Electra no había todavía, Liberación tampoco y hasta 1961. Esa es la forma, digamos, como yo trabaje en Radio Kollasuyo.

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Julio Fajardo

(Ex animador y locutor en Radio Kollasuyo)

Bueno, primeramente debo señalar que he mantenido una amistad con los hermanos Moscoso estando en la Radio Indoámerica cuando estaba en vida Víctor Hugo Baspineiro y después de aquello me fui a Europa por una beca conseguida por la Universidad; aunque tenía otra posibilidad también para ir a Amsterdam o logré un segundo lugar; pero por motivos económicos no pude realizar el primer viaje. El segundo estaba todo cancelado y viaje.

A mi retorno los hermanos Moscoso ya no estaban en Radio Indoamérica porque ellos ya habían constituido su propia empresa, entonces esporádicamente he sido invitado yo a la Radio Kollasuyo a realizar algunos programas dominicales, algunos programas de sostenimiento, después, formalmente, he sido invitado por el señor Epifanio Moscoso para que le pueda ayudar en la lectura de los informativos de media jornada; desgraciadamente, por la falta de tiempo, fundamentalmente, no ha podido concretarse aquello y le hice conocer mediante una nota dirigida a tan prestigioso periodista. Esa sería mi ligazón con Radio Kollasuyo.

IR: Pero tú has estado muy ligado a los medios de comunicación…

Claro que sí

IR.: Con programas innovadores y promocionando artistas. ¿Qué imagen tienes de Kollasuyo cuando ya ha cumplido sus 50 años?

Yo particularmente, Kollasuyo haber que te digo, procuro llegar temprano a mi casa para escuchar el informativo que es el más completo, donde te puedes enterar de todas las noticias locales, no hay otro medio de comunicación. Y por la tarde, recorro el dial entre las siete menos cuarto, más o menos, para escuchar las informaciones y luego la continuidad de tu programa; que son programas sensatos, ya no se escuchan ese tipo de cosas en el resto de las radioemisoras, que todo es chicherío y todo los demás, ya conocemos todo…

IR: ¿Qué recuerdas, a quienes recuerdas de Radio Kollasuyo, en tu larga trayectoria Julio?

Haber… a don Wilson Mendieta, ya no me viene a mi mente ni quienes son; pero han trabajado muy buenos locutores, productores. Al profesor Mercado, claro que sí, y en esta última temporada hay que escuchar el informativo de la mañana, Omar Velasco, hay que escuchar el informativo del mediodía, hay que escucharte a ti y antes de ti, hay un locutor todavía…

IR: Las Ultimitas…

Eso es lo que te digo, siete menos cuarto…porque la Kollasuyo siempre ha sido una radio 100 por ciento informativa. Una vez yo le dije al Ángel Moscoso, porque vi una entrevista con el director del canal Católica, con el Epi, y entonces fácilmente te das cuenta ¿no?, quien puede ser un buen periodista ¿no? Entonces yo le dije, es muy bueno el Epi. No es por congraciarme, ni por nada, sino por decir la verdad.

Y programas de alto contenido histórico, claro, siempre tú los has hecho, te he escuchado… el último programa que te he escuchado hace dos días o tres días atrás, ha sido el tema del comentario, inclusive, donde cantaste el himno más largo de Bolivia, entonces con eso creo que estoy ratificándote de que no te estoy mintiendo, no es cierto, sí o ¿no?… entonces desde donde, hasta donde cantaste y todo lo demás, hice un comentario a alguno de los viejos periodistas de aquí, me parece que hablé con Antonio Gonzáles y le hice conocer este hecho que te estoy comentando también a ti…

IR: El periodista, el comunicador vive muchas anécdotas, tú te has relacionado mucho, seguramente, con muchos compañeros que han trabajado en Radio Kollasuyo, Radio Indoamérica; aunque éramos tres medios: Electra, Indoamérica y Kollasuyo los que competíamos; pero igual teníamos una amistad muy estrecha… Con Norah Urioste por ejemplo…

Sí claro, hemos conocido a todas y todas también nos han conocido, unos en un campo, otros en otro campo etc., etc. ¿No es cierto? Yo por ejemplo en Indoamérica leía los informativos de la Asociación de Periodistas de Potosí y estábamos también en una época no muy buena dentro de la democracia.

Y entonces testigo de todo esto es don Agustín Vera Duarte, que le dijeron a él: don Agustín lea usted ese informativo en la Indoamérica; pero que el otro señor que le acompaña, que era yo, que él no lea; entonces no querían que lea. Claro que no lea y eso es fácil  de recordar. Don Agustín todavía vive y de que manera ya no pudimos leer entre los dos el informativo, sino quedó ahí él solo.

IR:Tú has innovado muchos programas, yo me acuerdo “Sábados de Mi Ciudad”, por ejemplo…

Un programa de auditorio en el edificio de lo que era Kollasuyo, o digo Sumaj Orcko, hoy es un colegio, Braun ¿no es cierto? Y hemos hecho harta historia y gracias a ese programa hemos concurrido al festival Lauro, durante 25 años consecutivos.

En Cochabamba he recibido las mejores y mayores distinciones como animador de espectáculos en vivo.

IR: En ese tu estilo ¿habían algunos otros programas, digamos similares o más o menos?…

Sí, sí, sí…

IR: ¿Cuál recuerdas?…

Habían programas que hacían; don Carlitos Mercado. Don Carlos Mercado hacía un programa similar, claro no de la relevancia que nosotros hemos hecho, nosotros hemos hecho siempre, un poco, cosas más grandes…

IR: Claro te caracterizabas por ello…Yo recuerdo de Kollasuyo…

Pedrito y Cosuichi Parada. Freddy Vidovic y Dulfredo Retamozo. Gracias a Dulfredo Retamozo yo llegué a los medios de comunicación con la Radio Potosí, después de la desmembración de Radio Electra, ¿no cierto? Y claro después él fue alcalde y yo me quedé conduciendo “Noches Brillantes” y todo lo demás, así ha sido la historia.

IR: ¿Qué puedes hablar de don Freddy Vidovic, de don….?

Han sido buenos amigos, han sido mis mentores en realidad, han sido quienes me han enseñado. Dulfredo Retamozo, particularmente, en forma muy especial, que me ha enseñado, inclusive, a elaborar libretos ¿no?, a trabajar con libretos…

IR: Y eso es lo que se hacía antes, hoy ya no se hace…

Ahora todo es improvisación, no puedes escuchar, por eso… en Potosí hay para mí… ahorita deben haber dos radios nomás, la Fides, la Kollasuyo que se destaca en información y un poco escucharle al Ramiro que… al “K´ara Pollo” que se raja también un poco en la mañana y después no, no existen radios, el resto son chacotas, no hay desgraciadamente un programa que pueda enderezar esos programas; pero ya está hecho así el esquema, ya se ha transformado, entonces, antes había competitividad en materia informativa. Por eso es que Kollasuyo siempre ha liderizado, siempre.

IR: ¿Te has retirado ya de los medios?…

Sí, sí, sí, sí, no es porque no pueda, sino porque no puedes andar de medio en medio, en mi caso por ejemplo, yo soy profesional abogado y no puedo devaluarme yendo a un medio de comunicación y después me digan a los tres meses: Julio ha terminado… hermano ya no, nos vamos a ver otro día, entonces preferible ya no estar. Para esta ahora en medios, hay que tener un propio medio, ese es mi pensamiento.

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Gary Valencia

(Ex periodista y locutor de Radio Kollasuyo)

Yo había trabajado en Radio Pio XII, había estado en Colombia, becado, posteriormente en las emisoras mineras, Radio Nacional de Huanuni, la Voz del Minero, la Radio de Catavi y posteriormente tuve que venirme aquí para recalar en el ámbito familiar.

Después estuve muy esporádicamente en Radio Electra, de calle Bolívar, y posteriormente, pues, en Radio Kollasuyo; han sido temporadas muy breves porque tú sabes perfectamente de que hay que correr con la mantención del hogar y yo ya tenía un hogar formado para aquel entonces y no tenía seguridad social y no tenía ningún beneficio de nada.

Entonces opté por ejercer presión en el ámbito de la familia Vivado que manejaba Radio Electra y después se incorporó toda la planta de locutores, incluido Jaime Cuéllar, que en paz descanse, al seguro social; de ahí es que la trayectoria surgió de esa manera.

Entonces yo he tenido mucho que ver en la Comunicación Social, vocacionalmente, porque después tuve que alejarme definitivamente por mis estudios en el campo del Derecho y también lo hice un poco por haber propuesto en mi tesis de grado sobre la necesidad urgente e inaplazable de acomodar a los lineamientos modernos a eso que se llama la censura de prensa, es por eso de que…

IR: O sea, trabajaste tu tesis, siempre ligado al trabajo de la comunicación…

Siempre ligado a la comunicación social, porque vocacionalmente debo decirte de que era pues un comunicador. Actualización de la Ley de Imprenta, precisamente es el título de mi tesis y surgieron una serie de problemas, de reacciones entre las personas que trabajaban en el ámbito comunicacional y me aparté, me tuve que apartar porque me mostraban mala cara. Eso es lo que ocurrió, querido Iván.

IR: Esto fue, digamos, los inicios de tu labor comunicacional; pero en Kollasuyo ¿Cuál ha sido tu experiencia?

Ha sido, digamos, elaborar, redactar los informativos de mediodía, cuando estaba Wilson Mendieta Pacheco, después cuando los Moscoso, los señores Moscoso me dieron la oportunidad de tener un espacio exclusivo, que era el informativo de la mañana, a las siete de la mañana, y de ahí ya se disolvió toda ligazón con esta emisora.

IR: Que recuerdas de esa etapa tan linda, de esa tradición tan linda de Kollasuyo,  la redacción; ¿cómo fue tu paso por ahí, tu relación con quienes trabajaban en ese momento: Carlos Mercado, Wilson Mendieta?

Mi experiencia ha sido enriquecedora porque yo obtuve una vocación que se profundizó, hasta decir en el alma. Efectivamente, Radio Kollasuyo es el trampolín para todos, por así decirlo, para surgir en el ambiente comunicacional.

Yo redactaba los informativos, parte de los informativos de Radio Kollasuyo del mediodía y posteriormente, cuando los señores Moscoso estuvieron de directores, me cedieron la posibilidad de efectuar dos informativos: uno en la noche y otro en la mañana.

Ya no recuerdo los títulos de los informativos, es así como transcurrió mi vida en un ámbito absolutamente, no de transgresiones, sino de un clima demasiado hostil por parte de algunos oyentes y de algunos sectores laborales, también.

Tuve que entablar una lucha abierta contra los abusivos, que aquel entonces habían en abundancia, ese fue más o menos a rasgos generales…

IR: Haber, cuando dices abusivos, ¿a quienes te refieres, qué tipo de conductas tenían?

Había un señor Balderas, por ejemplo, ingeniero Balderas, gerente de lo que hoy es SEPSA, era un tipo cuya prepotencia ha nacido con él, nació con él y murió con él, felizmente, era muy atrevido, un hombre muy osado…

IR: Maltrataba a los trabajadores.

Muuuucho, los maltrataba a los trabajadores y después, yo en muchas circunstancias, le quise poner en órbita de civilización; pero tampoco aceptó, hasta que tuve que darle un golpe de grabadora en su cara…

IR: Haber, cuéntame más detalladamente esas experiencias, me interesan…

Era muy atrevido, es decir, trataba con una displicencia, con algo que representa humillación, inclusive, entonces yo le dije: basta señor… cuidado conmigo, y así han habido muchas circunstancias, querido Iván, en las que me he desenvuelto en la Radio Kollasuyo.

IR: Gary, cuéntanos un poquito más sobre tu experiencia en la radio… ¿Qué rescatas, qué cuestionas de tu paso por la Kollasuyo; qué te ha gustado más?

Me ha gustado el ambiente absolutamente maravilloso, todos buenos, todos excelentes, los Moscoso siempre han brillado por ser gente brillante, siempre daban oportunidad a todos los que tenían capacidad.

Yo incursioné en la comunicación social televisiva, cuando ellos estaban a cargo de un canal de La Paz, entonces yo leía el informativo, juntamente con Edgar Vidaurre Orsolini. Y como te digo, los Moscoso, realmente, son gente de bien… Yo lo extraño mucho a Angelito porque no está más aquí…

IR: Sí, está ahora en Sucre…Hay una cosa que se maneja en Kollasuyo y se dice: Quién quiera entrar al Departamento de Prensa de Kollasuyo, primero tiene que saber escribir ¿esto ha sido así siempre?

Sí, sí, sí; o sea, las improvisaciones no valían, ni creo que valgan en la actualidad, todo era bien escrito, yo me acuerdo, querido Iván, de que tenía que redactar, porque era un principio básico mío, tenía que redactar seis páginas, seis planas de informativo para tener el material correspondiente, aparte de las entrevistas y a propósito de entrevistas, en una de ellas, me olvidé mi grabadora y nunca más la obtuve.

IR: La dejaste, ¿dónde?…

Olvidada en una empanadería, entonces de ahí nunca más la volví a ver; pero tuve que reponerla…

IR: Como trabajador que has sido de la radio, como trabajador de la comunicación ¿Qué les dirías a los que estamos actualmente en la radio, a los que vengan posteriormente, porque nadie es eterno. Que les dirías tú a estas gentes que están, actualmente, viviendo en la radio y a los que puedan venir después?

Yo les diría que breguen; pero sostenidamente…

PARTE II

Logros

Hay cuatro hechos que muestran cómo Radiodifusoras Kollasuyo enraizó su esencia equilibrada, informativa, solidaria, comprometida y de defensa de los intereses departamentales entre el pueblo, al que sirve cotidianamente…

El trabajo que a diario realiza Radio Kollasuyo ha sido reconocido por varias instituciones públicas y privadas, como el Congreso Nacional, el Gobierno Departamental, El Gobierno Municipal, Comcipo y otras.

NUESTRAS ENCUESTAS NUNCA HAN SIDO DESMENTIDAS

Un punto más o un punto menos; pero con precisión casi de un reloj suizo, así informó Kollasuyo después de los procesos electorales vividos en Potosí y Bolivia…

Los resultados oficiales sólo ratificaron los informes de esta emisora

Por ello, para que la información sea cada vez más plena, se optó por priorizar los procesos electorales, mediante encuestas pre eleccionarias, debates y entrevistas a candidatos.

Las encuestas pre electorales, inicialmente, eran diseñadas y elaboradas por el personal de la emisora y gente a la que se contrataba en calidad de encuestadores.

No en esta época de encuestas empíricas, ni en posteriores trabajos similares, los resultados electorales oficiales pudieron desmentir a lo que anunciaba Kollasuyo antes del día de las elecciones.

Varios han sido los candidatos a la Alcaldía, al Concejo Municipal, a parlamentarios y otros cargos electivos que intentaron desvirtuar los resultados de las encuestas pre electorales; pero no han podido.

Para evitar posibles errores y darle más credibilidad a nuestro sistema de encuestas, Kollasuyo firmó un convenio interinstitucional con la Universidad Autónoma Tomás Frías para que mediante su Carrera de Estadística se elaboren las encuestas.

El resultado fue más óptimo y desde entonces nuestras encuestas pre electorales o de otra temática tienen no sólo validez, sino la solvencia matemática del caso.

Los políticos y sus candidatos ahora confían cada vez más en nuestro trabajo electoral, antes, durante y después de cada elección.

Claro que no han faltado las insinuaciones de torcer los resultados a favor de tal o cual sigla o candidato; pero ello siempre “cayó en saco roto”.

Cada jornada electoral, sin necesidad de financiamiento empresarial, comercial o político, se han convertido en día de información plena, relacionada con las elecciones, sean departamentales o nacionales.

Gracias a los entes departamentales electorales, hemos contado con facilidades para realizar nuestra labor informativa, contando con autorizaciones para uso de movilidades y transmisiones en vivo desde sus instalaciones.

Otra forma de informar el día de elecciones, ha sido el reunir a los virtuales ganadores en nuestros estudios para conocer sus primeras impresiones, sus planes y sueños.

Media hora antes del tiempo previsto para difundir encuestas en boca de urna o conteo rápido, trasladamos a los candidatos ganadores a nuestros estudios, de tal forma que la primicia estaba asegurada.

También, nuestras encuestas pre electorales han ido creciendo en cantidad de encuestados en nuestra capital y las ciudades donde la Universidad Tomás Frías tiene subsedes. Ninguna encuesta pre electoral de carácter nacional ha podido desmentirnos.

Con la vigencia de nuevas normas electorales, nuestra casa radial es la única autorizada para realizar encuestas pre electorales en el departamento, gracias a nuestro convenio interinstitucional con la Universidad y por cumplir con todos los requisitos exigidos por el Código Electoral.

De manera paralela, a nivel informativo, el quehacer político electoral ha tenido más espacios para permitir que candidatos y siglas políticas puedan informar a nuestra audiencia.

Mario Caro Martínez, Marbin Valda Angulo, Luís Velásquez Pareja, Iván Rodríguez Romero, Aurelio Félix Borda, Omar Velasco Higueras, Elizabeth Molina de Moscoso y Willy Alcocer Salas; todos junto a la habilidad editora de Epifanio Moscoso Meléndez trabajan en prensa en esta etapa de Kollasuyo.

Como un ejemplo de la credibilidad que alcanzamos hay que señalar que para las elecciones generales del 12 de octubre del 2014, los resultados de Kollasuyo señalaron que el ganador de la contienda sería Evo Morales del Movimiento Al Socialismo, dejando en un segundo lugar a Samuel Doria Medina, lo que fue corroborado en el informe del Tribunal Supremo Electoral.

MEDIADORES EN EL CONFLICTO UNIVERSITARIO QUE DURÓ CASI UN AÑO

Una entidad académica cerrada es como un cerebro aturdido, algo así empezó en noviembre del 2006, cuando la Universidad Autónoma Tomás Frías fue cerrada por cuestionamientos al manejo administrativo.

Casi un año de paralización de las actividades, con enfrentamientos entre dos sectores en pugna, por un lado los denominados “Autonomistas” y por otro los “Reformistas”.

El conflicto se agravó con la instalación de piquetes de huelgas de hambre en Potosí y las subsedes de Uncía, Tupiza, Villazón y Uyuni. Hasta bloqueos de caminos se realizaron porque ambos sectores no querían ceder en sus posiciones.

Además, el cambio de autoridades universitarias elegidas por el voto ponderado de catedráticos  y estudiantes generó la crisis en la Universidad.

Las medidas de presión de los estudiantes fueron ejercitadas por la mayoría de los estudiantes; mientras que los trabajadores administrativos fueron meros espectadores del conflicto. Por su parte, los docentes – en buen porcentaje – se enfrentaron a los universitarios.

Fue la iniciativa de nuestro Departamento de Prensa, la que puso en pie la mediación y es así que los sectores en pugna se sentaron a la mesa de diálogo.

Iván Rodríguez y Mario Caro, junto al obispo Ricardo Centellas, hicieron posible el diálogo que tuvo al director de esta casa radial, Epifanio Moscoso, como moderador de las reuniones.

Hasta que se llegó a la firma de un acuerdo y el 26 de octubre del 2007 comenzó el Congreso en el Paraninfo Universitario.

SOLIDARIDAD: DECENAS DE ATAÚDES POR UN ACCIDENTE DESGRACIADO

“Los hombres son ricos sólo en medida de lo que dan. El que da un gran servicio recibe una gran recompensa.” Elbert Hubbard (1856-1915)
Y es así que en la mañana del martes 8 de julio del 2008, una camión que se dirigía a la localidad de Maragua con 58 personas a bordo, sufrió un embarrancamiento en una lugar conocido como Atoc Punku (Puerta del Zorro).

El saldo fatal: 47 personas muertas en un precipicio de unos 200 metros, luto, dolor, llanto provoca el accidente, ocurrido cerca al municipio de Yocalla.

Apenas se conoce la noticia trágica – cerca al mediodía – en Cambalache se inicia una campaña de solidaridad para comprar cajones y socorrer a los heridos.

El destino jugó una mala pasada a los infortunados viajeros; pero el corazón solidario de los potosinos hizo que se compren los féretros y se recauden 125.740 bolivianos.

Todo ese dinero fue entregado a los dañados por el accidente que, al parecer, se produjo por exceso de velocidad y carga que llevó al camión a embalarse.

Una vez más – como tantas otras – el pueblo potosino demostró su solidaridad y las víctimas del suceso fatal fueron veladas en el Coliseo Universitario.

KOLLASUYO Y SU APORTE AL MOVIMIENTO CÍVICO POTOSINISTA

A esta casa radial se la definió de varias maneras: “La voz de los sin voz”, “la radio del Pueblo”, “La potencia informativa” y es que combina la información de primera mano con la defensa de los intereses de la región y el país…

En la última década, Potosí enfrentó dos conflictos con el Gobierno exigiendo atención a sus demandas.

El primer conflicto data del año 2010, cuando luego de 19 días de paralización se firmaron documentos entre los representes cívicos y los ministros; pero que tienen cuestionamientos luego de negociaciones que terminaron en Sucre, la capital del Estado.

En ese entonces, durante el conflicto mostramos nuestra plena solidaridad con el movimiento cívico, ya que hicimos posible que durante diez días el aporte solidario de amas de casa, empresarios, comerciantes y, especialmente, el sector minero fuera el sustento de los sectores que bloqueaban las garitas de la ciudad.

De la misma manera, cuando el Gobierno convocó a la dirigencia cívica a dialogar en la ciudad de Sucre, sobre el pliego petitorio regional, enviamos a un miembro de nuestro Departamento de Prensa.

El apoteósico recibimiento a los delegados potosinos a su retorno de la ciudad de Sucre fue transmitido en directo, no sólo desde nuestra ciudad, sino desde el camino por donde pasaba la delegación.

El segundo conflicto ocurrió el año 2015, cuando la marcha de Comcipo llegó hasta La Paz para exigir atención del Gobierno.

Esa movilización duró 27 días sin respuestas favorables para la región; pero se puso de manifiesto la unidad del pueblo.

Las crucifixiones, la huelga de hambre, las marchas por la sede de Gobierno no pasaron desapercibidas a nivel nacional e internacional.

Cada jornada en La Paz fue transmitida por dos periodistas de Kollasuyo, realizando una cobertura especial, que luego sirvió como base para la edición de un libro.

Pero también, el Órgano Ejecutivo pudo dar a conocer su criterio sobre los hechos que ocurrían en La Paz y Potosí.

Al retornar, la delegación potosina fue recibida por más de 150 mil personas y este hecho también fue reflejado por esta emisora.

“La Voz del Pueblo”

“Vox populi, Vox Dei” que traducido del latín al español quiere decir: “La Voz del Pueblo es la Voz de Dios”, para Radio Kollasuyo significa una obligación estar en contacto con nuestra gente y oírla para cumplir con nuestra misión y afianzar la esencia comunicacional que le da vida desde hace 52 años.

Por lo mismo, un breve sondeo de opinión fue realizado en diferentes barrios de la ciudad, dando como resultado: un mayor compromiso porque debemos sentirnos honrados con la audiencia que tenemos y hay que seguir por el camino trazado, ya que el norte se ve claro a medida que avanzamos en el tiempo…

Fernando León (Maestro zapatero)

“Radio Kollasuyo es muy bueno, ¿no?, muy bueno de Potosí porque si no fuera Radio Kollasuyo que sería de la pobreza más que todo, porque la Radio Kollasuyo ayuda a los pobres”.

Eddy Martínez (Dueño de una gomería)

“Bueno, es una emisora muy escuchada en todo Potosí, tiene diferentes programas, la mayor parte escucha Cambalache ¿no?, por los avisos que tiene Radio Kollasuyo”.

Lorgio Zambrana (Profesor)

“Yo creo que es una de las emisoras que a nivel de Potosí se escucha más, sobre todo por el tema del programa Cambalache; pero también hay momentos en que hay un informativo que se escucha; pero que tendrían – desde mi punto de vista – que adelantar un poquito porque a veces, ya se atrasa cuando hay gente que ya está saliendo al trabajo ¿no?, y no puede escuchar. Y el turno de la tarde, creo que también es interesante el poder escuchar el programa que da con un sondeo de opinión y creo que eso ayudaría también a que pueda mantenerse; pero también, tal vez, continuar eso en el día sábado, tal vez ¿no?, porque, también, sábado hay gente que está en la casa y que ayudaría mucho a que pueda dar sus criterios porque hay muchos que no disponen ese momento del teléfono a mano o sino del celular que, a veces, tienen temor de gastar su crédito ¿no?. Pero de forma general, yo creo que es una de las emisoras que está bien arraigada en la población potosina”.

Emilio Reynaga (Lustrabotas)

Bueno, un cordial saludo, la Radio Kollasuyo siempre ha sido un medio de comunicación muy importante en el área de que, inclusive, ahí se hacen campañas de salud, operaciones y tantas otras cosas, que están metidos en esas situaciones de salud, cooperaciones que el pueblo mismo va cooperando y es muy importante para nosotros la Radio Kollasuyo”.

Severino Llave (Comerciante)

Radio Kollasuyo es buena radio que hace favor a la gente pobre, también colabora a la gente pobre necesitada, como diario escucho ¿no?, y también en deporte, como ser informaciones. Y me gusta Radio Kollasuyo”.

Marlene Alcoba (Comerciante)

Muy buenos días, para mi está bien, nosotros siempre aquí en el mercado estamos escuchando la radio y también da buenas informaciones, a mediodía también buenas informaciones, escuchamos después de la información escuchamos de la señorita Jannett es ¿no? De la señora Jannett también escuchamos, para mi está bien, yo pienso que es una buena radio”.

Josefina Zuleta (Feriafranquista)

“Bueno en principio, gracias por la cobertura que me da, evidentemente, Radio Kollasuyo ha crecido mucho y se escucha en todo lugar y es mucha confiabilidad, en lo que puedo comentar de Radio Kollasuyo y que siga siendo así, y además de eso, con el Cambalache generan empleo y lo que me gusta que bendiga y Diosito que les bendiga a esa Radio Kollasuyo”.

Carlos Cayo (Abogado)

“En primer lugar felicitarle y agradecer que es un beneficio para la población, particularmente apoyando a los pobres. Hay un programa que mucha gente va a pedir colaboración, apoyo, y que les dan prioridad a eso. Creo que es una Radio que particularmente es una radio imparcial que  es conocido a nivel departamental, particularmente en la ciudad. Creemos que debe haber, debía existir como estás radios que está al servicio del pueblo”.

Natalio Sandoval (Profesor jubilado y carpintero)

En primera instancia, buenos días a los radio escuchas, para mi es una satisfacción que Radio Kollasuyo que tantos años, la familia, que don Epifanio y su hermano y su otro hermano también. Para mí, veo lo que lo hacen en bien de la ciudad, en bien de la sociedad en todo aspecto. Incluso, ahorita mismo yo voy escuchando Radio Kollasuyo, que buscan la ayuda de la sociedad para la gente necesitada que tienen en esa emisora. Buscan, incluso, trabajadores, artesanos, de todo sentido y en todo aspecto. Y yo Radio Kollasuyo escucho desde hace muchos años, cuando era el dueño anterior, que era el… ¿Cómo se llamaba, un tarijeño, qué apellida? Wilson Mendieta, y era mi cliente incluso de aquí, cuando teníamos la imprenta aquí en la calle Sucre ¿no? Eso es todo lo que yo le puedo dar, para mi es una gran satisfacción que me haya venido a entrevistar a mi persona, yo le quedo muy agradecido a Radio Kollasuyo, en especial a Epifanio”.

PARTE III

“Los Preferidos”

Cada medio de comunicación tiene entre sus espacios a aquellos que gozan de la preferencia del público. En el ámbito radial se convierten en compañeros invisibles; pero influyentes, al mismo tiempo, dentro del quehacer cotidiano.

Y Kollasuyo no es la excepción, porque existen tres programas que tienen una audiencia masiva, no sólo a nivel local, sino más allá de los límites potosinos…

CAMBALACHE

“En Cambalache puedes vender, en cambalache puedes comprar, en cambalache tú encontrarás, desde una aguja hasta un camión”, dice parte de la letra de la canción del espacio de mayor audiencia en la radiodifusión potosina.

Y así es, porque desde muy temprano se puede ver a señoras lavanderas y trabajadoras del hogar, así como a maestros constructores, plomeros, electricistas y choferes, principalmente, en las puertas de “La Kolla”, buscando ganarse el sustento diario con su trabajo.

Mientras, los teléfonos de la emisora suenan frecuentemente para solicitar servicios, ofrecer diferentes objetos o bienes inmuebles, vehículos o reportar extravíos de diferentes artículos personales.

También se difunden comunicados y avisos, que con el paso de los años y gracias a la tecnología se pueden realizar de diferentes formas. La tradicional es en vivo mediante los micrófonos y a través de la línea física; pero también se puede realizar utilizando el whatsapp al llamar o escribir el mensaje.

Los obituarios, avisos pagados por determinado tiempo y la publicidad sobre diferentes servicios o artículos, hacen de este espacio: “único en el sur del país”.

Por si fuera poco, las campañas solidarias siempre tienen un espacio en Cambalache y gracias a la ayuda de la gente generosa y la transparencia con que se maneja – los recursos económicos, ropa, víveres y demás aportes siempre los recibe el beneficiario de forma personal en la radio – un número incontable de seres humanos pudieron resolver sus problemas o, por lo menos, mitigarlos.

Los avisos de bien social también son bien recibidos y atendidos en la emisora para canalizar la solidaridad y honradez de las “personas de buen corazón”.

Con más de 40 años de vida, es el fiel reflejo de la labor de servicio social que predica la radio de los potosinos.

Nació para quedarse y crecer, al principio sólo duraba 60 minutos – 9 a 10 de la mañana – y hoy su tiempo de difusión es de por lo menos cinco horas y media – siete de la mañana a 12 y 30 del mediodía –, con varios sectores destinados a la masiva audiencia que la sintoniza de lunes a sábado.

NOTICIOSO RK 93

¿Hay clases?, ¿Quién ganará las elecciones?, son algunas de las preguntas que periódicamente y durante años se repiten…hasta que llega la respuesta y entonces surge una frase: “Sí la Kollasuyo lo dijo… Es cierto”.

Buscar la verdad con pluralismo es una premisa en estos tiempos, por ello, dar la posibilidad de hablar a todas las partes que están involucradas en un problema es algo que se tiene que practicar a diario. Eso es equilibrio.

Fácil no es, sobre todo cuando se trata de temas polémicos. Por ese motivo, cada día es una aventura para el Departamento de Prensa recoger noticias que interesan e importan a la población.

En ese sentido y para brindar una amplia información sobre diferentes temas locales, nacionales e internacionales, Kollasuyo forma parte de la Red Compañera, Red Nacional de Noticias (RNN) y cuenta con los servicios de El Deber, Nexos y la Agencia de Noticias Fides (ANF) en el ámbito nacional.

Radio Francia Internacional y la BBC de Inglaterra también difunden información a través de la emisora.

El segmento de “El Criticón” también forma parte del informativo central de la radio, con la frase que lo define: “esto no es noticia; pero es verdad”…

COMPETENCIA

Los grandes deportistas se hacen con esfuerzo, sacrificio y disciplina, y si a esos valores se le suma talento y hambre de gloria, se puede llegar lejos…

Esto lo entendió el Grupo Competencia cuando hace más de un cuarto de siglo llegó a esta casa radial, porque la actualización, creatividad, innovación y formación de  gente nueva le permitieron consolidarse en el ámbito deportivo potosino como “El Campeón de la Sintonía Total”.

Hay mucho por hacer, todavía; confesó su director Carlos Flores:

“Bueno son más de 25 años de vigencia que tiene el programa, y en 25 años también hemos generado gente nueva como Martín Flores, como Liliana Coro; que vienen a ser, prácticamente la segunda generación del Grupo Competencia.

“No está descartado que en algún momento tengamos una tercera generación, ¿no?, la idea es seguir siendo un grupo fuerte como somos hasta ahora”.

“Estamos identificados con todos los intereses de Potosí y momentáneamente tenemos compromisos fuertes como el fútbol, siguiendo a los dos planteles – Real y Nacional Potosí –, la liga del básquetbol es otro punto fuerte para nosotros porque hemos crecido junto a Calero, junto a Pichincha y hemos fortalecido la presencia de Potosí en la liga boliviana”.

“Este año lo que pretendemos es, también, dar un poco de cobertura al automovilismo, que un poquito lo hemos dejado por falta de tiempo; pero la gente reclama ¿no? Competencia también tenía un espacio bien ganado en el deporte tuerca, así que estamos con esa mentalidad de recuperar un espacio en el automovilismo y en todo el quehacer deportivo que tiene Potosí”.

“Estamos ahí, tenemos un grupo numeroso, pero realmente fuerte como para abarcar otras disciplinas también, como el fútbol de salón”.

“Y de repente más adelante ¿no?, como proyección siempre ha estado la televisión que ha sido un punto débil para nosotros; pese a que la gente también lo ha pedido; pero momentáneamente solamente eso está en planes”.

“No hay una idea fija; pero no se descarta la posibilidad también de en algún momento saltar a la televisión. Y prácticamente eso sería lo que perseguimos durante este año”.

Anécdota

“Como anécdota, que podemos decir: Al Grupo Competencia le ha tocado transmitir acontecimientos desde lugares muy complicados, por ejemplo, en el antiguo estadio nosotros hemos trabajado siempre desde El Palomar, un escenario complicado; pero nos encantaba ir allá; pese a las grandes dificultades que hemos tenido”.

“Más antes, inclusive, hemos empezado a trabajar desde aquella torre de control que tiene el estadio de la calle Sucre, porque no había cabinas”.

“Entonces son anécdotas que hemos pasado a lo largo de todo este tiempo, que se han venido dando y ahora, la verdad, que nos sentimos muy fortalecidos ¿no?, porque han sido tantos años de trabajo que entiendo que como grupo, como Competencia, hemos logrado ganar un lugar, definitivamente, en el periodismo deportivo, no sólo a nivel de Potosí, sino también del país en su conjunto”.

“Porque hemos sido, por más de 15 años, corresponsales de Panamericana, años continuos”.

“Hemos tenido una formación inclusive en Sucre, abarcando varios medios de comunicación, como Radio Colosal, Radio La Plata y otros medios más en la Capital del Estado Plurinacional y hoy por hoy, no tenemos – digamos – una cadena fija; pero sabemos que a nivel satelital llegamos a todo el país. Tenemos llegada en Santa Cruz, en Cochabamba, con algunos colegas que venimos de generación y que permanentemente están en contacto con nosotros, así que eso nos hace más fuertes”.

 

EL EQUIPO TITULAR

Carlos Flores Flores (Relator).

Martín Flores Elías (Relator).

Jaime Osvaldo Flores Flores (Comentarista).

René Fernández Huallpa (Voz Comercial).

Liliana Coro (Voz Comercial).

Félix Uyuni (Puesto Dos).

Luís Ortega (Puesto Dos).

José Tito Ríos (Puesto Dos).

David Coro (Operador y Productor).

EX FIGURAS

Miguel Zegarra

Mario Soliz

Yassira Cardozo

Jorge Vidaurre

Jaime Cordero

Eloy Oquendo

Eddy Chavarría

Víctor Hugo Calizaya

Delfín Justiniano

Fidel Montalvo

Edgar Borth

José Toro Pacheco

“Los Destacados”

“Mientras más grande, más humilde” y “Los grandes hombres se ven en las batallas más difíciles”, son dos frases que pueden aplicarse a personajes que pasaron por una institución y dejaron huella por sus acciones y actitudes.

Pero además, siguieron adelante, como “Guerreros de la Luz” diría el célebre escritor brasileño: Paulo Coelho.

Durante o después de su paso por este medio, lograron ocupar cargos jerárquicos en varias instituciones y ello debe conocerse y valorarse (no son pocos, por cierto)…

Wilson Mendieta Pacheco: Ex Concejal Municipal y ex Director de la Casa Nacional de la Moneda, entre otras funciones desarrolladas.

Antonio Gonzáles Bustillos: Ex Secretario Ejecutivo del Sindicato de Trabajadores de la Prensa de Potosí, ex Concejal Municipal; entre otros cargos ejercidos.

Walter Zabala Ayllón: Ex Presidente de la Sociedad de Historia y Geográfica de Potosí, entre otros cargos desempeñados.

Max Vera: Ex Juez de Partido en Materia Civil.

Armando Olmos Bullaín: ex Director del periódico Gaceta del Sur.

Gonzalo Calderón Ríos: Ex Alcalde Municipal de Potosí y Fundador de la Festividad de Ch´utillos, entre otras actividades desempeñadas.

Ángel Moscoso Meléndez: Ex Diputado Nacional.

Adrián Montoya Laura: Ex Director de Radio Kollasuyo y actual Vicerrector de la U.A.T.F., entre otras funciones desarrolladas.

Freddy Vidovic Ayala: Ex Presidente del Concejo Municipal, entre otros cargos desempeñados.

José Toro Pacheco, Ex Director Distrital de Educación, ex Presidente del Círculo de Periodistas Deportivos de Potosí (C.P.D.P.) entre otras funciones ejercidas.

Mario Mamani Morales: Ex Director Departamental de Educación, ex Secretario Ejecutivo de la C.S.T.P.B., entre otras funciones desempeñadas.

Guido Romay: Ex presidente de la Asociación de Periodistas de Potosí, entre otros cargos desarrollados.

Freddy Peñaranda Medrano: Ex Secretario Ejecutivo de la Federación de Trabajadores de la Prensa de Potosí (F.T.P.P.), entre otras labores desempeñadas.

Gary Valencia: Ex Concejal Municipal.

Aurelio Félix Borda: Ex Presidente del Club Social Unificada.

Omar Velasco Higueras: Ex Presidente del Tribunal de Honor de la F.T.P.P., entre otros cargos ejercidos.

Jorge Vidaurre Orsolini, ex Presidente del Concejo Municipal de Potosí, entre otras funciones ejercidas.

Edgar Mamani: Ex Secretario de Prensa de la Central Obrera Departamental (COD).

Fulgencio Mamani: Ex Diputado Nacional.

Mario Caro Martínez: Ex Secretario General de la C.S.T.P.B., entre otras funciones ejercidas.

Guillermo Bullaín Íñiguez: Actual Presidente del Tribunal de Honor de la F.T.P.P. y ex dirigente de la C.S.T.P.B., entre otros cargos desempeñados.

Luís Velásquez Pareja: Ex director del Periódico El Siglo y Ex Presidente de la A.P.P., entre otras funciones desarrolladas.

Juan José Toro Montoya: Actual Presidente de la Sociedad de Historia de Potosí y ex Director Adjunto del periódico El Potosí, entre otros cargos desempeñados.

Iván Rodríguez Romero: Ex Secretario General del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), y ex Secretario General de la C.S.T.P.B., entre otras funciones ejercidas.

Erwin Valda Romay: Ex Secretario General de la C.S.T.P.B., entre otros cargos desempeñados.

Willy Alcocer Salas: Ex Jefe de Prensa del periódico El Siglo y Ex Secretario General de la F.T.P.P., entre otras funciones desempeñadas.

Marbin Valda Angulo: Ex Presidente del Tribunal de Honor de la F.T.P.P., entre otras funciones desarrolladas.

Jannett Cortez Parra: Actual Secretaria Ejecutiva de la F.T.P.P., entre otros cargos desempeñados.

Dieciséis horas de compañía

“Darle a la gente lo que le gusta y le sirve”, reza una frase común en los medios de comunicación de toda esta “aldea global”, definida así nuestra casa mayor por el canadiense Marshall McLuhan, al profetizar el impacto de los medios masivos de comunicación en la sociedad mundial.

¿Y a quién no le gusta la música y estar informado?…

“Rijchary” (Despertar): Apegados a nuestras raíces quechuas – desde las cinco de la madrugada – Joaquín Maita es el encargado de iniciar la jornada con música folklórica nacional, cumbias populares, información y lectura de comunicados, principalmente. Con un estilo ameno de lunes a domingo. También va por AM.

“Jack El Despertador”: Creado el 2018, con la idea de que la gente inicie su jornada escuchando informaciones, especialmente del ámbito cultural, además de conocer la agenda informativa prevista para cada día; Juan José Toro le acompaña de lunes a viernes desde las seis de la mañana.

“Cambalache”: No hace falta describirlo, sólo mencionar que Epifanio Moscoso, Martha Rivas y Patricia Ordoñez, le acompañan de lunes a sábado en el espacio destinado a toda la población potosina.

“Competencia”: ¡Los campeones de la sintonía total!… es una de las frases que anuncian al programa que comienza unos minutos después de las 12:30 del mediodía y a las 17 horas, bajo la conducción de Carlos Flores, Jaime Flores y Martín Flores, además de la voz comercial de René Fernández.

“Noticioso RK93”: Con solvencia, equilibrio y pluralismo, el informativo central presenta los hechos ocurridos en Potosí, Bolivia y el  Mundo, bajo la conducción de Epifanio Moscoso y Martha Rivas.

“Interactuando”: Pensado para influir positivamente en la gente, impulsándola a construir un futuro mejor a todo nivel, esta revista radial conducida por Jannett Cortez combina informaciones, entrevistas, comentarios y música, desde su puesta al aire el año 2010. Se emite de lunes a viernes después de las 14:30 horas.

“Radio Visión 93”: Con su peculiar estilo, Luís Velásquez presenta informaciones locales y nacionales. La cita es a las 16 horas de lunes a viernes.

“Las Ultimitas”: Hechos polémicos son tocados en este programa de creciente aceptación, que también presenta informaciones de último momento – desde su puesta al aire el año 2012 – a cargo de Marbin Valda, va de lunes a viernes a las 18 horas y algunos minutos.

“Radiograma”: Propuestas antes que lamentos, es lo que plantea Iván Rodríguez unos minutos después de las 19 horas (de lunes a viernes) con entrevistas e informaciones tocadas con la sobriedad que corresponde. Fue creado a mediados de la década del 90.

El fin de semana es más musical en Kollasuyo, destacándose:

“Solamente Clásicos”: Los sábados y domingos entre la tarde y la noche – luego de las transmisiones deportivas –, Eloy Oquendo – desde hace unos 19 años – le hace recordar gratos momentos con la varita de la magia musical.

La misa dominical transmitida desde el templo de San Francisco entre las siete y ocho de la mañana, es una tradición vigente en Radio Kollasuyo.

“Matinal Musical”: Para alegrarse, bailar y ponerle entusiasmo a sus mañanas dominicales, Juan “el conejito” Valle le acompaña desde hace más de 20 años con música nacional e internacional y en el ritmo que el público decida a través de los contactos telefónicos. Lo importante es mantener el ánimo alegre…

Eventualmente, Kollasuyo también difunde programas producidos por diferentes instituciones.

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La poderosa señal del aeropuerto potosino: “La Kolla”

Por: Marbin Valda A.

“May day, may day”. Auxilio, auxilio, esa es la palabra común de un piloto de una aeronave para aterrizar en casos de emergencia en todo el planeta. Pero no fue necesario pedir ayuda en Potosí. La poderosa señal de Radiodifusoras Kollasuyo sirvió a los pilotos.

La pista fue “satanizada” como peligrosa por algunos pilotos de aeronaves, pero quedó en el limbo.

La señal de la 105.1 F.M. fue una referencia que, sí, estaba en territorio potosino y cerca de la Villa Imperial.

Ese testimonio de los funcionarios de la Administración de Aeropuertos y Servicios Auxiliares a la Navegación Aérea (Aasana) quedó al descubierto en un consejo consultivo del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), oportunidad en la cual el pueblo potosino demandaba en el emplazamiento de un aeropuerto, como un punto del pliego petitorio regional.

El informe, en ese entonces fue lapidario porque Potosí no contaba con el equipo VOR, imprescindible para la aeronavegación para que los pilotos de una aeronave aterricen. Fue entonces que la poderosa señal de Kollasuyo irrumpió. “Estamos en Potosí, vamos a aterrizar”, esa fue la expresión de muchos pilotos que tenían en sus manos una aeronave y la enorme responsabilidad de decir: estamos en tierra.

El radiofaro omnidireccional VOR es una radio ayuda a la navegación que utilizan las aeronaves para seguir una ruta preestablecida, siendo, además, uno de los sistemas de navegación más utilizados para el aterrizaje.

El transmisor terrestre, que no tenía el aeropuerto potosino, fue sustituido por la poderosa señal de radio Kollasuyo, la “Potencia Informativa” en la actualidad.

Los técnicos de Aasana develaron que el aeropuerto potosino no era tan malo como lo pintaban los “antipotosinos”. Solo le faltaba equipamiento y las condiciones para que las naves pudieran aterrizar y despegar desde nuestro aeródromo.

Potosí vivía un momento de tensión antes que se produzca el paro de los 19 días en 2010 y fue, en ese contexto, que surgió dicho informe.

Posterior al conflicto, el exgobernador Félix Gonzáles, comenzó el equipamiento del aeropuerto y el actual gobernador fue quien lo completó para dar las condiciones necesarias de las operaciones de transporte de pasajeros con regularidad, uniendo a Potosí con tres Departamentos del país.

El servicio de la radio, que cumple 52 años de vida, no simplemente sirve en la tierra, también en el aire. Es de ahí que la historia de la radio –que cumplió sus Bodas de Oro– en la Villa Imperial sienta precedente que siempre estará al servicio de la sociedad en general, sin discriminación alguna.

Hablar de la “Kolla”, así como la bautizó la sociedad, es sinónimo de credibilidad y transparencia. “¡Mucha cosa!”. Su servicio sigue y siempre seguirá siendo imprescindible, aún en tiempos impetuosos del auge de las tecnologías de la comunicación.

Sus propietarios, Ángel y Epifanio Moscoso Meléndez, empedernidos luchadores de la comunicación están al tanto de la tecnología para que la señal este 100 puntos.

Los dueños tienen el reto de seguir conquistando audiencias con una programación que “día a día” gane más solidez, dinamismo, credibilidad sobre todo para que esté realmente a tono con los principios éticos y las aspiraciones reivindicativas y culturales de nuestra sociedad.

Actualmente, la poderosa señal de la radio llega a distintas comunidades del Departamento de Potosí con una fidelidad que es envidiable, quizá, para muchos propietarios de radio en Potosí.

La información clara y precisa, en el marco del código deontológico de la comunicación, marca la responsabilidad con la que trabajan los periodistas de la radio.

Hablar de la “Kolla” es sinónimo de credibilidad y responsabilidad que durante años mantiene una emisora independiente que “ofrece voz a los sin voz” sin nada a cambio.

Radio Kollasuyo es considerada una verdadera institución de la prensa local y referente nacional porque, con el paso de los años, muchas personas encontraron en ella una verdadera escuela del periodismo.
Fundada el 22 de febrero de 1.967 por Nicanor Bravo Corella, Wilson Mendieta Pacheco, Nelson Aguirre Vaca y Florencio Doria Medina, es la radio que más huella deja en la sociedad potosina.
Al influjo de esta radio, varios otros medios nacieron y algunos se mantienen hasta hoy en la difícil tarea de informar.
Carlos Mercado Calderón, Freddy Vidovic Ayala y Mario Ugarte Ramos asumieron el reto lanzado por Mendieta de consolidar los pilares de una sólida relación con la gente.

El Equipo

Directores: Epifanio Moscoso Meléndez y Ángel Moscoso Meléndez.

Administradora: Janeth Moscoso.

Periodistas: Juan José Toro, Iván Rodríguez, Luís Velásquez, Marbin Valda, Jannett Cortez, Guillermo Bullaín y Willy Alcocer.

Locutoras: Martha Rivas y Patricia Ordoñez.

Operadores: Joaquín Maita, Miguel Maita, Yéssica Quispe, Tania Pumari.

Secretarias: Silvia Gutiérrez, Verónica Gutiérrez, Jossy Gutiérrez, Yolanda Espinoza y Shirley Ordoñez.

Apoyo: Asunción Delgadillo y Damaris Machaca.

Anexos: Algunos ex compañeros de trabajo: Ramiro Mendoza, Edwin Figueroa, Guillermo López, Martín Sandoval, Alberto Encinas, Edgar Buitrago, Óscar Buitrago, Nelson Sandoval, Giovanni Sandoval, Marlene Rojas y Ana Flores.

Índice

Presentación

Parte I

Historia De Una Aventura Comunicacional (1967 – 2019)

Testimonios

Parte II

Logros

La Voz Del Pueblo

Parte III

Los Preferidos

Los Destacados

Dieciséis Horas de Compañía

El Equipo

La poderosa señal del aeropuerto potosino: “La Kolla”

 Esta obra fue escrita por Omar Velasco Higueras y Willy Alcocer Salas

Fotografías: Radio Kollasuyo, Periódico El Potosí, Gobierno Autónomo Departamental de Potosí, Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, Honorable Concejo Municipal de Potosí, Internet y Antonio Gonzáles.

Agradecimientos: Deymar Zuleta y Amilcar Velasco.

Colaboración: Iván Rodríguez.

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