Potosi - Bolivia Martes 04 de Agosto de 2020

PLANTA DE OXÍGENO: PIDEN INVESTIGAR A EXAUTORIDADES DE LA GESTIÓN DE ESTEBAN URQUIZU

#Nacional #Sucre

Correo del Sur

Una inspección reveló que la planta requiere de un año y un costo elevado para funcionar

La planta generadora de oxígeno del hospital Santa Bárbara fue considerada como una alternativa para paliar la inminente crisis de este insumo clave para la lucha contra el coronavirus; sin embargo, no podrá funcionar en un corto plazo debido a su abandono, por lo que el asambleísta Eusebio Cordero denunció a exautoridades de la gestión del gobernador Esteban Urquizu.

La Gobernación de Chuquisaca, la Sociedad de Ingenieros de Bolivia Departamental Chuquisaca y el Colegio de Ingenieros Mecánicos inspeccionaron el miércoles la planta y según las primeras observaciones, estimaron que los equipos podrían volver a funcionar pero en un año y con un costo elevado.

En esa inspección, los profesionales recordaron que la planta fue adquirida hace más de cuatro años y nunca funcionó, por lo que ahora requiere de un proceso más complejo para su puesta en marcha.

El asambleísta Eusebio Cordero denunció que el acta de entrega, documento al que accedió en los últimos días, menciona que la planta opera desde su instalación. “Según el acta se entregó funcionando, (pero) no ha funcionado ni un segundo”, reclamó.

Ante esta situación, anunció que presentará una denuncia contra el exgobernador Esteban Urquizu, el exdirector del Servicio Departamental de Salud (Sedes), Martín Maturano, y la exdirectora del hospital Santa Bárbara, Gilka Guerrero, por el gasto de Bs 3.299.000 para la implementación de una planta que no funciona.

Reclamó que por esta situación también se produjo un daño económico de más de Bs 2 millones, entre 2016 y 2019, porque se adquirió oxígeno de otra planta.

El director del Sedes, Enrique Leaño, apoyó la intención de investigar la compra de la planta y las razones por las que no funciona; sin embargo, solicitó priorizar la gestión para conseguir el oxígeno y evitar una crisis de este insumo en Sucre.

“No podemos perder más tiempo, tiene que haber un acompañamiento, seguramente habrá responsabilidades”, indicó Leaño, al aclarar que el generador se adquirió en 2016, cuando él no estaba como director del Sedes ni del hospital Santa Bárbara, cargos en los que se desempeñó posteriormente.

También pidió esperar el informe técnico de los entes colegiados de ingenieros para conocer la situación exacta de los equipos.